domingo, 20 de mayo de 2018

LA MARCIA SU ROMA


Dino Risi tenía una mirada peculiar sobre muchas cosas. Uno de los grandes directores en los años dorados del celuloide transalpino, el cineasta posee, dentro de su vasta filmografía, un trabajo estrenado en 1962 que vuelve a revindicar el papel de la comedia como espejo de las verdades: La marcha sobre Roma. Un film que en apenas una hora y media logra la carcajada con algo más. La misma cabeza pensante que nos regalaría Perfume de mujer o el negro humor visible en El viudo, se dedicó aquí a colocar verdaderas bombas de relojería acerca del pasado más reciente de su nación. 



Hace algún tiempo hablábamos en este mismo blog sobre un exhaustivo repaso a la Italia de Mussolini por parte del doctor Álvaro Lozano (Ver reseña), un período extraño pero que fue real, el momento de hipérboles nacionalistas en la Europa de Entreguerras y que llevó al sistema del Risorgimento a perecer ante la irrupción de unos camisas negras de expeditivos métodos y oratoria altisonante. Cuando evocó el crucial año de 1492, José Luis Cuerda imaginó a dos pobres diablos que intentaban sacar ganancia de una marrana robada en aquella Castilla de los Reyes Católicos; Risi, por su lado, traza el perfil de dos ex combatientes de baja ralea: Domenico y Umberto. 



La pareja escogida para personificar a este dueto resulta prácticamente insuperable: Vittorio Gassman y Ugo Tognazzi. Capaces de hacer reír durmiendo, estos dos artistas se brindan como vehículos de la metáfora de un país sin rumbo: carentes de trabajo, abocados a la picaresca y vivir al día, distintas causalidades los llevarán a probar sin excesiva fe inicial en el movimiento fascista que un exaltado ex maestro de escuela de padre socialista ha creado: el Partito Nazionale Fascista.  


A pesar de lo que pudiera parecer a simple vista, el libreto de esta cinta está muy trabajado. Dentro de los distintos guionistas que pusieron su empeño para recordar aquella década de los 20 del siglo XX, encontramos al mismísimo Ettore Scola, quien posteriormente sería asimismo un director de gran talla y capaz de hacer algunas de las mejores películas europeas de su tiempo. 



Domenico y Umberto van dando palos de ciego con distintos amos, incluyendo una participación para sustituir al colectivo de barrenderos que han convocado una huelga, terminando el asunto a palos. Gassman, un versátil prodigio que lo mismo servía como galán trágico que como burlesco pícaro, exhibe aquí varias de las cualidades que lo llevarían a ser en el futuro un referente para artistas de la talla de Rafael Álvarez el Brujo o Roberto Benigni. 



Por su lado, Tognazzi hace gala aquí de una de sus grandes virtudes: una cara que transmite que todo le ha pasado el día de antes y un lenguaje corporal siempre natural, nunca forzado. Si Gassman es el diablillo de la calle que va dando los pocos sablazos que puede, Tognazzi refleja a un sector tan importante como el campesinado hambriento, necesitado de tierra y trabajo. La evolución ideológica de su personaje es tan creíble como trágica. 


El recorrido de la cámara de Risi es una disección digna de los mejores momentos del tándem Berlanga-Azcona. Observaremos mitines ridículos en plazas vacías, mostrando cómo lo que comienza siendo casi satírico termina alcanzando un gran peligro. A destacar a un magnífico secundario como Mario Brega, quien transmite una presencia animal a su Mitraglia, una figura que puede parecer bufonesca al principio pero que resulta mortífera si poseyese la más mínima porción de poder. 



De la mano del talento actoral veremos la blasfemia satírica y ácida de los instrumentos del terror, incluyendo aquel famoso aceite de ricino. La radiografía social de sindicatos, jornaleras, fascistas de cierto nivel, oportunistas, etc. Está todo y hecho de una manera apasionada sin perder nunca una construcción sólida de las motivaciones que llevan a estos dos perdedores (qué poco jugo han dado siempre los ganadores a la hora de contar historias) a cruzar su particular Rubicón. 



Y terminamos llegando con la concepción de que esta vez no se va a permitir, que hay fuerzas suficientes para frenar a esa turba indisciplinada en su llegada a la Ciudad Eterna. Entonces, al igual que Tognazzi y Gassman, nos veremos perplejos observando su desfile triunfal con el beneplácito de todos. Habría sido muy divertido de ser un chiste.  



BIBLIOGRAFÍA:



-GENTILE, E., El fascismo y la marcha sobre Roma: El nacimiento de un régimen, Edhasa, Madrid, 2014. 



-LOZANO, A., Mussolini y el fascismo italiano, Marcial Pons, Madrid, 2012. 



ENLACES DE INTERÉS:



-http://cinestonia.blogspot.com.es/2011/09/la-marcia-su-roma-1963-dino-risi.html



-Film completo



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-http://redaragon.elperiodicodearagon.com/agenda/fichaevento.asp?id=89031



-https://www.youtube.com/watch?v=0z0AtPnx7S0



-https://www.youtube.com/watch?v=0z0AtPnx7S0&t=533s

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