domingo, 5 de febrero de 2017

JOHN THE REVELATOR (HIJOS DE LA ANARQUÍA, PRIMERA TEMPORADA)


Hamlet y la Harley Davidson



Existen pocas maneras más efectivas de crear una historia que volver a los clásicos. Sobre el papel, Hijos de la Anarquía (2008-2014) es un programa enmarcado en los avatares de un ficticio grupo de moteros en una localidad de California. No obstante, entrando un poco en las entrañas de esta hermandad, pronto encontramos varios elementos shakesperianos: Hamlet y Macbeth. El espectro de un padre desaparecido antes de tiempo y la ambición por la Corona de Charming. 



¿Qué explica el éxito de la creación de Kurt Sutter? Existen varios factores, desde luego influenció el hecho de que el autor tenga un muy buen conocimiento de las características de este tipo de asociaciones y su peso histórico en Estados Unidos. Pero, más allá de eso, hay un elenco muy sólido, un reparto espectacular que provoca el inmediato interés del espectador, por más que dicha persona no haya tocado un ciclomotor en su vida.    



A través de los ojos de Jackson Teller (Charlie Hunnam), nos encontramos con una organización que bajo las cilindradas y talleres de reparación esconde varias actividades delictivas que los convierten en pequeños reyezuelos de taifas. No obstante, el destino se le aparecerá a Jack cuando descubra por azar unas memorias de su difunto padre que cuestionarán el rumbo que ha tomado su vida y la de sus amigos: la violencia y las armas no siempre estuvieron allí, hubo un tiempo en que el significado fue otro. 


¿Fuego o cuchillo? 



Tommy Flanagan, Mark Boone Junior, Theo Rossi, Ryan Hurst o William Lucking, entre otros, han podido pertenecer en algunos momentos de su carrera a la mal llamada estirpe de actores secundarios. Término inadecuado para hacer referencia a una de las bases que explican por qué funciona o no un film/serie a nivel de actuaciones: un secundario capaz de tener carisma en apenas unos minutos en pantalla termina enriqueciendo todo lo que hay a su alrededor. 



Junto con el arco principal de Jack y su núcleo de parientes más cercano, estos diferentes integrantes de la asociación irán repartiéndose protagonismo de manera coral. De una manera generosa y sin fisuras, me atrevería a decir, siendo creíble desde el primer momento, como diría Tony Soprano, que para estos individuos, una vez se entra en la familia, no hay nada más importante. Intérpretes de raza y con una gran fuerza, son gente capaz de embobar en una escena donde simplemente los ves sentados e intercambiándose miradas. 



Una logia de carretera donde el tatuaje hay que ganárselo para lucirlo, los difíciles pasos que deben darse para ser considerado uno de los nuestros. A medida que Jack intente introducir conceptos nuevos, el espíritu de unión se verá amenazado en todos sus frentes. Y es que este Hamlet de rasgos asgardianos tiene un tío Claudio particular, alguien que además duerme en la misma alcoba que su madre... 



"Cuánto pesa la corona"-Frank Costello, The Departed (2006). 



Ron Perlman es uno de esos actores que por sus particulares características imprime de un sello muy personal a sus personajes. De hecho, el rumor de la publicación próximamente de una biografía del intérprete ha generado mucha expectación entre propios y extraños. Sin duda, uno de sus papeles clave fue Clarence Morrow, el rey de los dominios que algún día está previsto que pasen a las manos de su hijastro Jack. Perlman dad un toque único a Clay, siendo una de las relaciones más interesantes del show la que mantiene con Gemma Teller Morrow (Katey Sagal, pieza básica de Hijos de la Anarquía). Igual que acontecía con Livia Soprano, Gemma es mucho más "mafiosa" en esencia que algunos de los supuestos chicos malos, siendo uno de los motores del rumbo de la banda. 



¿Lado bueno de las cosas? Sí que existe, también en Charming. El diputado jefe David Hale (Taylor Sheridan) vendría a ser un soplo de aire fresco entre tanta atávica violencia, escapando la primera temporada de Hijos de la Anarquía a una tendencia que tienen este tipo de inmersiones en el mundo de la violencia, ese síndrome de Estocolmo que lleva a los guionistas casi a justificar y presentar a sus perseguidores como seres deleznables, torpes y apocados. Hale sería un tipo honesto y que intenta hacer lo mejor para su comunidad, incluso carece de odio personal por el grupo de moteros como individuos, simplemente, es consciente de lo que la institución representa tras la calavera. En una frontera más difusa hallaríamos a Tara Knowles (espléndida Maggie Siff), antigua novia de Jack, y el jefe de policía Wayne Unser (Dayton Callie), cuyos lazos con Clarence y su séquito son más fuertes de lo aconsejable. 



No se trató de que Sutter y su equipo encontrasen la piedra filosofal. Simplemente, con mucha inteligencia, supieron aplicar las fórmulas clásicas del drama a un contexto diferente, cuidando todo lo que había alrededor. Así, incluso para un pequeño pero importante papel se dieron el lujo de contar con toda una presencia como Drea de Matteo (Los Soprano). Sumen todo a ello a uno de los finales más hermosos que se recuerdan de una temporada y tendrán todos los ingredientes para crear una serie adictiva y de calidad. 



En el nombre del padre... 



ENLACES DE INTERÉS:



-John the Revelator



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS EN LOS SIGUIENTES ENLACES:



-https://www.hulu.com/watch/46570



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