domingo, 21 de junio de 2020

BOJACK HORSEMAN ES SECRETARIAT (BOJACK, PARTE III DE VI)


Dispuesta a experimentar. La tercera temporada de BoJack tiene ya a un personaje que ha pasado por muchas vicisitudes. Tras aceptar que escriban su biografía (Temporada 1) y hacer una salida poco ordenada de LA (Temporada 2), el caballo que protagonizó una serie muy popular en la década de los noventa afrontará nuevos retos de la mano del equipo de Raphael Bob-Waksberg. Indudablemente, la serie intenta no caer en el conformismo y trata de explorarse a sí misma. 



Aquí hay que hacer referencia al reverenciado "Fish Out of Water". Mike Hollingsworth dirige este capítulo mudo en una ciudad sumergida donde el protagonista es incapaz de hacerse entender. A nivel artístico es realmente interesante, además de contener una curiosa metáfora de su relación con el personaje de su antigua directora, una de las personas a las que falló cuando depositó su confianza en él (y el bueno del equino no tiene una lista escueta en ese sentido). 



Sin ánimo de querer levantar polémicas, admito que, a título personal, sin negar la premisa, se me hacen más atractivos otros episodios de molde más clásico. Eso no quiere decir que pueda subestimarse el importante estilo que tiene este programa. Como bien me señaló un amigo, dibujante profesional, no se contentan con que los animales antropomorfos hagan alusión a su verdadera naturaleza, tienen lecturas más profundas Princess Carolyn es una gata sobre un tejado de zinc, mientras que Peanutbutter es un perro en su propia personalidad: una compañía muy agradable y fiel, aunque también dependiente y temeroso de la soledad en el hogar de su recientemente formado matrimonio.


Hay nuevas y furibundas incursiones como la de Ana Spanikopita, efectiva y despiadada manager que va a empezar con BoJack la difícil carrera para triunfar entre los nominados a mejor actor. Angela Bassett da mucha fuerza y presencia a un personaje con aristas y que permitirá trazar las bases de un mundo donde, quizás, lo menos importante sea quién ha actuado mejor. Todo es cuestión de promociones y saber estar en la pomada del star-system



Hay incluso guiños a un concepto manejado por películas como Simone (2005), aunque una inevitable es a muchas de las reflexiones que hizo Woody Allen sobre la fama en el séptimo arte a través de Stardust Memories (1980). La conducta y los vaivenes emocionales por los que pasa la cabeza del equino están tratados con más agudeza y sensibilidad que otros intentos de imagen real más sobrecargados. 



En la mejor estela de Los Simpson en sus años dorados, la estética del dibujo animado permite reflexionar con agudeza sobre temas de rabiosa actualidad. Un ejemplo lo hallamos en "Brrap Brrap Pew Pew", donde un error de Diane con el móvil lleva a una estrella del pop a la que administra en sus redes sociales al ojo del huracán. En cuestión de segundos, todo el universo tendrá una radical y absolutamente desinformada percepción del incidente.


La comedias de situación de finales del pasado siglo nos acostumbraron a verlo todo con los ojos del protagonista. En ningún momento se planteaba que hiciera cosas realmente incorrectas, al menos a propósito; la audiencia compartía sus filias y fobias. No obstante, en BoJack se aprecia que es mucho más fácil desear que las cosas le salgan bien a Princes Carolyn, un personaje que siempre despierta empatía, que con el propio personaje principal.



Esto llega a su máxima expresión con "That´s Too Much, Man!", un capítulo realmente rompedor y dirigido con mano maestra por J. C. Gonzalez. Elijah Aron, Jordan Young y el propio Waksberg firman un argumento poderoso y oscuro, con una narrativa experimental, pero que tiene bastante coherencia cuando se analiza con detalle. Sobre todo es una mirada a la relación que han mantenido Sarah Lynn (Kristen Schaal) y su antiguo compañero de reparto en Horsin`Around.



Con todos estos ingredientes, cuesta pensar que pueda hacerse una temporada que iguale en emotividad a esta búsqueda del galardón por Secretariat. Sin embargo, gracia a cierta relación materno-filial, como veremos dentro de unas semanas, esto se alcanzará en una de las cumbres del show. 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



https://nabilnet.net/collections/animation/products/bojack-horseman-season-3-2017 [Propiedad de la fotografía: Nabilnet] [Consultada el 15/06/2020]



https://www.telegraph.co.uk/on-demand/0/season-3-of-bojack-horseman-is-a-beautifully-dark-satire-on-cele/ [Propiedad de la fotografía: The Telegraph] [Consultada el 16/06/2020]



https://www.imdb.com/title/tt5218488/mediaviewer/rm1548093440 [Propiedad de la fotografía: IMDb] [ Consultada el 17/06/2020]

domingo, 14 de junio de 2020

EL SAMURÁI OSCURO (PARTE V DE V)


Colocados los soportes (Parte I), establecida la tripulación (Parte II), hecho con brillantez el crossover (Parte III) y explorados los rincones del Imperio (Parte IV), a Kieron Gillen y Salvador Larroca solamente les faltaba cerrar su trama, recoger todos los anzuelos arrojados con sutileza a lo largo de veinte y cinco números sin contar los especiales. 



Titulada El final de todos los juegos, la última de las sagas lleva a la resolución de una larga partida que el emperador y su más poderoso discípulo han disputado de forma subterránea. Lejos de ser algo aparte o una incursión de personajes icónicos del celuloide en los cómics, los sucesos de estos números explican muy bien la evolución que apenas se intuye en la trilogía original de Geoge Lucas. El Lord Vader que fracasa en la defensa de la Estrella de la Muerte es bien distinto del hábil calculador que hallamos en El Imperio Contraataca



Sin que sirva de precedente, creo que Gillen comete aquí el error de desembarazarse excesivamente rápido de una aportación interesantísima: Thanoth, una mezcla de Hércules Poirot y Colombo galáctico, un tipo mayor y aspecto funcionarial que puede ser más amenazador para los Skywalker que una poderosa criatura emergente de las arenas. Es una de las fuentes de inspiración de esta colección y merecía una resolución a su altura, cosa que no sucede. 


Por fortuna, eso no ocurre con una de las joyas de la Corona: la doctora Aphra. Perfectamente diseñada por Larroca como una Indiana Jones más pícara, Gillen no comete un error que algunos magníficos guiones tienen cuando presentan a un personaje novedoso en un marco de ficción ya consolidado: subestimarlo o sobredimensionarlo. La buena doctora está inserta desde el primer instante en los juegos de traiciones que orbitan alrededor de Vader, sus creadores no tienen ningún miedo en ponerla arrogante ante el mismísimo emperador o colocarla contra la espada y la pared al incurrir en las iras del Sith más peligroso de todos los tiempos. 



Y luego está el humor. Un arma de doble filo en Star Wars. No emplearlo da un tono de epopeya sombría que aleja del sabor original. Abundar en el mismo puede terminar cayendo en la autoparodia. Casi desde el principio, Gillen se dio cuenta de que hacer un reverso sádico de los dos androides más adorables del cosmos era la mejor fórmula posible y la apuesta le sale admirablemente bien, además de ser una conexión con el público. Con figuras tan maquinadoras, solamente pueden exponer sus planes a droides de confianza. 



De igual forma, debe haber una gran batalla. Cualquiera que rememore el episodio III o el VI, será consciente de las similitudes de Anakyn con el monstruo de Frankenstein. La gran duda que expresaba Obi-Wan Kenobi era si seguía habiendo más hombre que máquina, algo que en El final de todos los juegos se expone a través del duelo con Cylo, usándose Larroca casi a sí mismo como modelo de inspiración en el aspecto físico. 


De hecho, el dueto creativo logra un fenómeno curioso reservado para los trabajos más excelsos. Durante la escena del hundimiento del coche en Psicosis (1960), Alfred Hitchcock consigue que quieras que le salga bien la trampa a Norman Bates. Aquí, muchas veces nos sorprenderemos de anhelar que las conjuras bizantinas de Anakyn sean fructíferas y logre dar los pasos para ocultar a su hijo de miradas incómodas, reservando ambiciosos planes para el joven. 



Larroca da un plus con los momentos oníricos en el planeta Mustafar, el enclave de la gran derrota jamás conocida por el protagonista, un lugar que lo cambió todo y donde sus fantasmas brotan de nuevo con más fuerza. A nivel de color, Edgar Delgado firma un trabajo fino y excelente, acompañando de forma ideal este apartado. 



Recopilados en cinco tomos, estos compases pueden haber sido una de las demostraciones más talentosas de que nunca se ha dicho lo suficiente sobre un gran villano. Solamente hay que mover el espejo con la habilidad que exhiben Gillen y Larroca. 



BIBLIOGRAFÍA:



- GILLEN, K. y LARROCA, S., Star Wars: Darth Vader, Planeta Cómic, Barcelona, 2017, vol.4. Recopila los cómics 20-25 de Darth Vader de esa misma colección. 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



https://www.amazon.es/Star-Wars-Darth-Vader-recopilatorio/dp/8491468072 [Propiedad de la fotografía: Amazon] [Consultada el 07/06/2020]



https://comicnewbies.com/2016/10/14/darth-vader-kills-doctor-aphra/ [Propiedad de la fotografía: comicnewbies.com] [Consultada el 07/06/2020]



https://comicnewbies.com/2016/08/26/cylo-ivs-secret-weapon-against-darth-vader/ [Propiedad de la fotografía: comicnewbies.com] [Consultada el 07/06/2020]

domingo, 7 de junio de 2020

NADA


Año 1971. Woody Allen acaba de publicar Cómo acabar de una vez por todas con la cultura. En su versión al castellano, la editorial Tusquets matiza en la contraportada que el primer paso que debería dar el cineasta es acabar consigo mismo, puesto que Woody Allen es una de las personas más inteligentes que danzan por estos lares. En pleno 2020, a lo largo de sus deslabazadas memorias, el propio receptor del piropo intenta rehuir semejantes méritos, empeñado en mostrarse como alguien terrenal y bastante alejado de ese término difuso que conocemos como "intelectual". 



Actualmente, contamos con bastantes fuentes para reconstruir de un modo bastante certero la trayectoria de uno de los artistas más influyentes del pasado siglo en el séptimo arte en particular y el humor en general. Documentales, entrevistas, artículos periodísticos, crítica y un largo corpus que harán a muchos pasajes aquí descritos como ya conocidos. Curiosamente, seguirá insistiendo en la felicidad de su infancia, si bien hay algunos recuerdos de su relación materno-filial que matizarían esa insistencia. Como se dice en estos casos, nadie suele ser buen Sherlock Holmes de sí mismo. 



Por lógica vital, puede ser el último gran testimonio en primera persona de un tipo singular. Sinceramente, creo que el más detallado análisis fílmico son las minuciosas entrevistas de Eric Lax, un tremendo experto en la materia. Aquí no hay ese lujo de detalles, si bien en el vuelo de pájaro de un tipo que ha conseguido un ritmo de casi película por año, dejará alguna consideración sorprendente. En esa obsesión de Hollywood por la posteridad, su forma de enfocar las críticas y recordar que el futuro no va a hacer nada por nosotros tiene un punto de lucidez innegable. 


De hecho, uno de los puntos más atractivos de la presente obra son las pequeñas pinceladas que él deja de su pasado con monólogos y sketches. Sinceramente, suena como si ahora se descubriera un manual de Cicerón con sus trucos para impresionar al jurado. En apenas unos párrafos es capaz de transmitir su pericia puliendo un chiste, su forma de insertarlo en el tempo justo y cómo sabe cuando ha funcionado o los motivos de no lograr la carcajada. Seguiremos, eso sí, preguntándonos de qué habló exactamente en aquel almuerzo con Groucho Marx. 



Pese a su propia reiteración en afirmar que se parece poco a los personajes que interpreta en sus filmes, Harvey Meltzer y David Panich están presentes en Todo lo demás (2003), además de una de las relaciones amorosas más intensas y con altibajos de su vida sentimental. También es una delicia cualquier recuerdo con Diane Keaton, formidable actriz con otra biografía de alto interés que espero pueda ser comentada en el blog a lo largo de las próximas semanas.



Quedan revindicadas figuras como Jack Rollins, verdadero mentor y agente durante los primeros años. Asimismo, habrá referencias a directores de fotografía, actrices, montadores, dialoguistas y ese recuerdo que una obra cinematográfica siempre es deudora de muchos esfuerzos. Admirador de Bergman, Allen tiene una percepción curiosa sobre su legado, teniendo aversión a Manhattan (1979), considerada un clásico por varias generaciones. Si bien tiene momentos en que profundiza algo, es mucho más sencillo verle apasionado por Un tranvía llamado deseo (1951), debido a su devoción absoluta por Tennesse Williams, antes que por su filmografía. 


Lógicamente, uno de los puntos más esperados era su versión de la famosa disputa con Mia Farrow. Sin duda, una relación con muchos vaivenes y que culminó de la forma más triste posible, con acusaciones de extrema gravedad. Puesto que en todos los mentideros públicos se vertieron opiniones tajantes sobre el asunto, parece de justicia que el propio Allen presté su consideración. Unos pasajes para leer con calma e intentar sacar conclusiones, no obviando que es mucho más compleja la realidad que el taxativo titular de las redes sociales. 



Pese a sus intentos de distanciarse de cada alter ego que ha tenido en la pantalla, considero, modestamente, que en Recuerdos (1980) están bastantes de las claves de la filosofía vital de un individuo que ha tenido la perspicacia de reconocer la influencia de la suerte en muchas facetas de la vida. En sus periplos europeos, conoció a figuras como Roberto Benigni, a quien regaló un ejemplar del Satiricón como regalo de despedida. 



Cerrar las páginas de esta autobiografía no es eliminar cuestiones sobre esta figura artística tan interesante. Da la sensación de que Woody Allen ha sido un disfraz bastante útil para su creador a la hora de ocultarse. Decía García Márquez que hubo un héroe que tuvo el valor de dinamitar su propia estatua. Allen, a su manera, muestra la perspicacia artística de no querer perder mucho tiempo analizando su trabajo. 



BIBLIOGRAFÍA:



ALLEN, W., Woody Allen. A propósito de nada. Autobiografía. Alianza Editorial, Madrid, 2020. Traducción: Eduardo Hojman. 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



https://www.alianzaeditorial.es/libro/libros-singulares-ls/a-proposito-de-nada-woody-allen-9788491819950/ [Propiedad de la fotografía: Alianza Editorial] [Consultada el 05/06/2020]



https://www.65ymas.com/ocio/libros/woody-allen-cuenta-su-cena-privada-con-felipe-vi-en-nueva-york_15527_102.html [Propiedad de la fotografía: 65ymas.com] [Consultada el 05/06/2020]



https://www.filmaffinity.com/es/film964279.html [Propiedad de la fotografía: Filmaffinity] [Consultada el 05/06/2020] 

domingo, 31 de mayo de 2020

BRING ON THE VILLAINS: LA CLAVE DE KILL BILL


The Deadly Viper Assassination Squad/Fox Force Five



James Bond siempre es el mismo. Wonder Woman, la princesa amazona de Temiscira, puede tener muchas encarnaciones, pero siempre representará una serie de valores. En la ficción, el gran elemento de variedad en los personajes icónicos son los villanos. Que se recuerde más una entrega u otra dependerá de cómo se haya logrado presentar el obstáculo que la figura heroica debe afrontar. Han pasado muchos años desde Kill Bill. Volumen 1 (2003) y Kill Bill. Volumen 2 (2004), cuarta y quinta película del, por entonces, enfant terrible de Hollywood: Quentin Tarantino. 



Tras debutar con los diálogos atípicos de Reservoir Dogs (1992) y romper todas las reglas del juego narrativo en su obra maestra, Pulp Fiction (1994), Tarantino había firmado una obra con inicio, nudo y desenlace clásico con Jackie Brown (1997), un inteligente homenaje a la blaxpoitation, pero que no tuvo toda la suerte esperada en taquilla. Tras varios vaivenes de qué hacer y en la burbuja de ser la nueva gallina de los huevos de oro en la industria, finalmente volvió del interregno para entregar dos películas que eran una carta de amor al cine wusia, el spaghetti western y cualquier referencia cinematográfica-televisiva que pudiera pensarse: desde Trono de sangre (1957) al subproducto Z más rebuscado.   



Todo comenzó en una conversación su musa, Uma Thurman en una cena. Entre ambos orquestaron la historia de La Novia, miembro de élite de un escuadrón de asesinos que sería brutalmente golpeada y dada erróneamente por muerta ante sus ex compañeros el día de su boda. Era el germen de un grupo que tienen resonancias a la galería de villanos en los cómics del Capitán América, aunque el Escuadrón Asesino Víbora Letal siempre va un paso más lejos en tomarse las cosas a pecho. 



Con el logo de Shaw Brothers y las películas de karatekas, comenzaba una batalla sin honor ni humanidad que levantaría amores y odios a partes iguales. Una Pinky Violence mezclada con el sello de fábrica de un autor que se adentró en retos como su primera gran escena de acción. Pese al ego considerable, tuvo el acierto y la humildad de contar con un especialista como Yueng Woo-ping para dar los golpes de efecto en una discoteca psicodélica donde la cámara lenta, el cine de la yakuza, los zombis de Romero y los gialli de Dario Argento se dan la mano. Con todo, igual que sucede en los grandes productos de Marvel y DC, si algo te hace entrar en ese juego metaficcional es el duelo personal entre la heroína y sus villanos. 


"La venganza nunca es una línea recta. Es un bosque y, como en un bosque, es fácil perderse... perderse y olvidar de dónde vienes"- Hattori Hanzo. 



Sonny Chiba es una estrella del celuloide en Hong Kong, cuna que ha inspirado a maestros como Martin Scorsese. Hijo de un piloto japonés, Tarantino era un gran admirador suyo gracias a las retransmisiones internacionales de un canal de Los Ángeles. Al brindarle el papel de Hattori Hanzo, le hizo reverdecer laureles y ganar un personaje icónico: el retirado forjador de katanas al que recurre Bill para sus mejores agentes y seres queridos. El hombre obligado por su honor a incumplir su promesa y volver a fabricar un arma para la mujer herida por uno de sus discípulos. 



Con una Uma Thurman en estado de gracia, su director y amigo la colocaría en algunas de las peores circunstancias posibles. Un descenso a los infiernos de una guerrera que volverá a reclamar cuentas pendientes. Lo que, en ocasiones, se olvida es que, igual que ocurre con los personajes del gran Clint Eastwood en los desiertos de Almería, es que Beatrix Kiddo, más conocida como Black Mamba, es una auténtica hija del diablo. Lo que ocurre, en otro formidable paralelismo con el pistolero, es que se mide a gente todavía más malvada o despreciable que ella.  



Tarantino ha afirmado tener dos universos. Uno es un espejo deformado de la realidad, pero está bastante próximo. El otro sería un cine derivado del anterior, absolutamente hiperbólico. Por ello, aunque haya muchas interesantes teorías al respecto, nunca pensé que fuera Jules el pianista que se hallaba en El Paso. El actor es el mismo sí, pero está claro que Beatrix no es Mia Wallace. Y en ese rico campo donde desarrollar todas sus filias y fobias, el cineasta parece haber prometido su propia Trilogía del Dólar, todavía inacabada. 




Antes que Arya Stark, ya había una dama de armas tomar con nombres que tachar de su lista. Cada una de esas piezas esconde el ingenio de su creador, un guionista que conoce a la perfección a sus personajes en su pasado, aunque apenas salgan en dos secuencias. Todos los integrantes del Escuadrón podría tener su propia trilogía. 



Un círculo de venganzas infinito. La historia de los malos frente a los malísimos. 


Dark Angel




Durante cinco temporadas y un total de 110 episodios, el misterioso Charlie Townsend mandaba peligrosas misiones a tres talentosas agentes. Los ángeles de Charlie arrancó en 1976 y es imposible no pensar que el programa fuera una gran influencia para alguien tan aficionado a ese medio como el joven Quentin Tarantino. En cierto sentido, el grupo de Bill es, simplemente, darle la vuelta a ese calcetín, además de tener un sospechoso parecido con el piloto de la serie del que hablaba la señora Wallace a Vincent Vega. Vernita Green podría haber estado perfectamente en ese show, aunque, en este caso, el personaje encarnado por Vivica A. Fox está justo en el lado contrario de la ley. 



Nadie lo diría al ver a Uma Thurman entrar en una residencia ajardinada propia de una familia americana de clase medio-alta. Lejos del aspecto de femme fatale imponente y de negro de cuando la entrevemos en El Paso, la Vernita Green que hallamos es una mujer apacible que espera en chándal hogareño el autobús escolar de su hija, la pequeña Nikki.



En apenas unos segundos, ambas mujeres se lanzan a una pelea descarnada a cuchillo. Solamente habrá un pequeño tiempo muerto cuando aparezca Nikki, algo que permite a Tarantino colocar esos diálogos cotidianos e inesperados que tan buen resultado le suelen dar. Ese interludio permite ver el intento de reconstrucción hecho por Vernita, mientras aumenta el misterio por su oponente, cuyo nombre real es cortado con un pitido para la audiencia.



De cualquier modo, incluso una caja de cereales puede ser mortífera con semejante anfitriona. El personaje de Vernita cae pronto, aunque está a apenas un centímetro de impedir la venganza. No obstante, su figura es fundamental en toda la saga y, más relevante incluso, por posibilitar una posible tercera entrega. Y es que Nikki presencia todo y la asesina de su madre le dará un plazo para pensar si, cuando sea adulta, le interesará solventar cuentas por esta tragedia. Esto conecta el film con La Maldición de la Mujer Ciega (1970) de Teruo Ishii.



Amandla Stenberg, quien interpretase a la hija de Vernita, ha manifestado que sería un sueño en aparecer en una futurible Kill Bill. Volumen 3. El propio Tarantino ha reconocido que su venganza sería tan legítima como la de su protagonista, además de dar pinceladas para poner los dientes largos de la audiencia como un posible entrenamiento a cargo de Elle Driver y financiación de su carrera de la mano de Sofia Fatale. Es muy bonito soñar, si bien el genial cineasta ha dilatado en otras ocasiones películas que habrían sido maravillosas. 


La Casa de las Hojas Azules



Kill Bill. Volumen 1 tiene un último acto tremendo, casi pareciera que cualquier gamberrada se consiente y perdona por hacer este viaje a algunos espectaculares rincones asiáticos, incluyendo los estudios cinematográficos creados en Pekín por orden de la poderosa Jiang Qing, esposa de Mao, y figura clave de la Revolución Cultural. Todo esfuerzo de Lawrence Bender por su niño prodigio parecía poco, máxime para dar relieve a O-Ren Ishii, una villana con clara inspiración en el film Lady Snowblood (1973).



De todos los miembros de la banda de Bill, O-Ren es, como los grandes generales de la Historia, la más dispuesta a tener legados y lugartenientes sobresalientes. En su caso, Gogo (Chiaki Kuriyama), una adolescente prodigio de look Battle Royale (2000). El gran talento de la muchacha es ser una asesina precoz y precisa, hasta el punto de ser la que más cercana está en la primera entrega de derrotar a la protagonista en un combate de armas sin ventajas adicionales. En uno de los pocos momentos de duda de la implacable Black Mamba, solicitará a Gogo que se mantenga al margen a no ser su lucha contra ella.



Menos poderosa, pero incluso más importante en el organigrama de esta jefa criminal es Sofie Fatale (Julie Dreyfus), abogada que juega un papel muy similar al de James Wesley en la serie de Daredevil (2015-2018) con respecto a Wilson Fisk, todopoderoso señor del hampa. Su última pieza es el general Johny Mo, excusa perfecta para que Tarantino pueda utilizar a Gordon Liu por partida doble, siendo aquí el mariscal de campo de los 88 Maníacos, un grupo yakuza con el que se rinde homenaje al antifaz utilizado por Bruce Lee en la mítica serie Green Hornet.



Aglutinar a todos esos elementos ya incrementa el interés por conocer a quien tira de los hilos. Sin importar que eso exigiese alterar el argumento original, la elegida final para caracterizarla sería Lucy Liu. Un pleno acierto porque el mestizaje de la actriz da mucho juego a su forma de entender el negocio, aparte de sus propias habilidades, siendo elogiada por el mismísimo Sonny Chiba por la elegancia de sus movimientos de katana en la frutilla del postre de la primera entrega: una pelea en la nieve bajo la Luna.



Previamente, tendremos una persecución en moto por las calles de Tokio, además de, en uno de los mejores momentos del film, la biografía de la temible O-Ren. En un flasback narrado en formato de anime, desarrollado con suma habilidad por el estudio oriental encargado de ello. La entrada de Liu a ritmo de la música y con gran manejo del travelling es uno de los momentos inolvidables de la saga.



Como las grandes villanas, tiene un punto honorable, como cuando pide disculpas a su adversaria por haber subestimado su entereza guerrera. Su última frase sería igual de icónica, al comprender que, definitivamente, sí que era una espada de Hattori Hanzo.


The Searchers



Michael Madsen no había vuelto a colaborar con Quentin Tarantino desde Reservoir Dogs. Una lástima porque siempre estuvo en el tintero la fascinante precuela de ese universo compartido con Pulp Fiction (1994) a través de una aventura de los hermanos Vincent y Vic Vega. Lejos de su trajeada y cool presencia como mafioso de neo-noir, en Kill Bill le hallaremos calzándose las botas de Budd, el más extraño del mortífero grupo de sicarios de élite.



Su gran momento es en la segunda parte, donde descubrimos que es hermano de Bill y se marchó desilusionado tras la masacre acontecida en El Paso. "Esa mujer merece venganza... y nosotros morir". Una frase de resignado estoicismo que ya fue usada en tráilers de la saga. Compartimos la duda de su pariente, quien considera que, si no acepta su ayuda, alguien capaz de acabar con los 88 maníacos (que quizás nunca fueron tantos y se pusieron el nombre porque sonaba bien) fregará el suelo con un alcoholizado vaquero que empeñó su katana de Hattori Hanzo.



Tras la orgía de acción del primer volumen, Budd, sobre todo por la serena tristeza que transmite Madsen, permite a Tarantino reflejar que es mucho más que un director violento. Se dedica escenas que parecen de transición, aunque ahondan en la triste vida cotidiana del vaquero. Gorila en un antro de baja estofa, con compañeras de trabajo y un jefe que le desprecian. Casi parece que el inminente golpe de La Novia será hacerle un favor. Y por eso la siguiente escena es tan impactante.



El anzuelo y tirar de él. Un disparo entre los pechos y dejar a la atacante invencible a su merced. Igual que la audiencia, justo como Tarantino quiere, subestimamos a Budd. Ese simple golpe, rápido y eficaz sirve para revelarlo como un tipo peligrosísimo. Y es que su frase de sentencia tenía continuación. Cuando afirma a Bill que merecen morir por sus actos, señala que Black Mamba también.



Sus amenazas escalofriantes ante una indefensa Beatrix son mucho más violentas que cualquier golpe real en esta aventura tan comiquera. Aquí se refleja su odio por haberle roto el corazón al hombre que le hizo su mejor presente: "Para mi hermano Budd, el único hombre que he amado", es la dedicatoria de Bill grabada sobre el acero de Hanzo. Su mentira de decir que la vendió es un momento clave que causará la derrota de la siguiente pieza del rompecabezas de villanos.


Bad as I Wanna Be: Elle Driver



Si hay algo que avala el talento ecléctico de Quentin Tarantino es coger una película como They Call Her One Eye (1973) y sacar de allí a una antagonista de la talla de Elle Driver. Si Conan el Bárbaro tiene a Thoth-Amón, Black Mamba halla a su reverso del espejo en esta dama de métodos expeditivos. Mientras que la asesina favorita de Bill es la elegancia y el perfeccionismo, su gran rival para desbancarla en la banda es una implacable luchadora que no tiene reparo en aplicar ninguna trampa para lograr sus propósitos.



Presencia poderosa desde su aparición en la mítica Blade Runner (1982), Daryl Hannah tienes unas cualidades bastante únicas para el género. Álex de la Iglesia ha conseguido algo parecido con Carolina Bang en sus últimos papeles, pero Hannah esta incluso un punto por encima en esa extraña alquimia de transmitir fuerza, peligro y fortaleza sin renunciar a la seducción. Con la música del maestro Bernard Hermann, el cineasta la presenta en todo su esplendor mediante su forma de calzarse las medias blanca de enfermera y su parche de la Cruz Roja para acabar el trabajo con la comatosa Novia.



Mientras que Liu era la elegancia, Chiba se fascinaba por la intensidad de la mirada de esta samurái oscura. La división de pantalla entre ella y su Némesis lleva a un vínculo que solamente puede terminar en un pulso de katanas donde se perfecciona el fino arte de Sergio Leone para el duelo. Ambas discípulas del terrible Pai Mei, sería Elle Driver quien acabaría con maestro al hartarse de su cruel tutelaje (llegó a arrancarle uno de sus ojos por su insolencia) al envenenar sus cabezas de pescado.



Apodada también Mountain Snake, es, indudablemente, una de las mejores actuaciones de Hannah quien logra una malvada a la que encanta odiar. Desmontando lo esperable, Kill Bill. Volumen 2 nos trae el choque entre ambas justo en el núcleo de la cinta en lugar del tercer acto, con guiños a La batalla de los simios gigantes (1966). Elle es el reflejo oscuro y con golpes bajos, lo cual hace su vínculo algo muy especial. Curiosamente, pese a odiarla a muerte y haber querido darle la dosis de gracia en el hospital, tampoco dudará en afirmar a Budd que su oponente es la mejor guerra que ha conocido.



Cegada por completo en una caravana con serpiente incluida, da esperanzas esa enigmática interrogación con la que el nombre de Elle Driver aparece en los créditos finales. La Historia confirma la existencia de samuráis invidentes. Eso y la promesa de que la hija de Vernita Green aprenda de ella los trucos subterráneos que pudieran llevar a la joven a tomarse la revancha. No fear of snakes


Superman y Beatrix



Si hay algo que se debe agradecer a esta saga orquestada por Tarantino, fue el retorno a los focos de David Carradine, antigua estrella televisiva por su papel en Kung Fu. Su papel como Bill es un claro homenaje del director a potenciar sus virtudes, especialmente su magnífico torrente de voz. El líder de una despiadada organización de asesinos que no deja de poder ser interesante o incluso entrañable en el proceso. Con todo, la cautela con él debe ser máxima, puesto que es el alumno aventajado de Esteban Vihaio (pretexto de Tarantino para dar dos papeles a su admirado Michael Parks), otro hombre afable que puede ser cruelmente expeditivo y machista sádico en apenas un parpadeo. 



En un principio, fue un papel para Warren Beatty hasta que el retraso provocado por el embarazo de Uma Thurman le hizo no seguir tras el interludio. También fue cortejado Kevin Costner, quien también sería barajado para ser Big Daddy en Django Desencadenado. No obstante, Carradine se convirtió en justo lo que necesitaban. El sonido de una flauta inconfundible que brinda algunos de los momentos más líricos que ha rodado un cineasta que tiene asimismo su corazoncito.



Inolvidable en El Paso , contando historias a Beatrix bajo la luz de la hoguera o hablando con Elle Driver por teléfono, Bill es el gancho. Como todos los integrantes de esta saga cuando te tiene ganado, es capaz de meterte una bala entre ceja y ceja. Estamos ante una familia disfuncional de criminales cuyo concepto de perder los nervios puede ser organizar una masacre. Lo mismo es todo ternura con la mutilada Sofie o el padre ejemplar que explica a su hija lo que es la muerte a través de lo que le ha sucedido al pez de pequeña, pero, en última instancia, es El Viejo de la Montaña, el líder de una secta de Hassassins.



En uno de los momentos más freak y deliciosos de la saga, bebiendo de una fuente como Jules Feiffer, regala un monólogo sobre lo que significaba Superman y su vínculo con Beatrix que es particularmente inolvidable. La grandeza del asunto es que Tarantino siempre termina hablando de lo que él quiere y le apasiona, aunque sea en una inverosímil trama de culebrón donde sus piezas son mortíferas armas de destrucción masiva. Además de darle una debilidad por las rubias que se remonta a Lana Turner y le hermana con el maestro Alfred Hitchcock. De hecho, durante esos cuatro años, ¿no intenta hacer como James Stewart en Vértigo (1958) y convertir a Elle Driver en su antiguo amor?



Al más puro estilo spaghetti western, el director le da la muerte soñada para todo gran villano, con música del maestro Morricone y una escena para lucimiento conjunto del combo Carradine-Thurman. El final de un disparate, una montaña rusa, pero que, sin embargo, cada vez que se vuelve a ver ofrecer algún detalle que se había pasado por alto inicialmente. El lobo solitario y su cachorro (1972) ondea en el horizonte de esta espadachina con renovados instintos maternales.



Hay cuentas pendientes. Queremos saber más de la hermana de Gogo y ese combate que acabó con el peculiar vehículo que llevaba por entonces Black Bamba. También conocer cómo emplea Sofia Fatale los dividendos de Bill. Y, sobre toda las cosas, ver a Nikki tomar su aprendizaje para cerrar el vínculo entre otra madre e hija.



BIBLIOGRAFÍA: 



- ALFONSO, R., El samuráis cool, T&B, Madrid, 2013, pp. 131-148.



- CORRAL, J. M., Quentin Tarantino: Glorioso bastardo, Dolmen, Palma de Mallorca, 2013, pp. 114-152.



- PICATOSTE VERDEJO, J., El efecto Tarantino: Su cine y la cultura pop, Look, Barcelona, 2019, pp. 48-59.



ENLACES DE INTERÉS: 



Budd, un personaggio tragico. Parte 1. (Kill Bill – Quentin Tarantino) [Autor: Aniello Troiano]



Budd, un personaggio tragico. Parte 2. (Kill Bill – Quentin Tarantino) [Autor: Aniello Troiano]



Budd, un personaggio tragico. Parte 3. (Kill Bill – Quentin Tarantino) [Autor: Aniello Troiano]



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https://villains.fandom.com/wiki/Deadly_Viper_Assassination_Squad [Propiedad de la fotografía: Villains Wiki] [Consultado el 31/05/2020]



https://ficquotes.com/vernita-green-kill-bill-vol-1-2003-character-quotes/ [Propiedad de la imagen: Ficquotes] [Consultado el 30/05/2020]



https://www.pinterest.es/pin/507569820476068016/ [Propiedad de la imagen: IMDb] [Consultada el 30/05/2020]



http://fercereto.blogspot.com/2015/07/las-viboras.html [Propiedad de la imagen: Blog Opinando de todo un poco...] [Consultada el 31/05/2020]



https://www.pinterest.es/pin/335377503483862022/ [Propiedad de la fotografía: Pinterest] [Consultada el 31/05/2020]



https://aniellotroiano.com/2014/09/26/saggio-budd-parte-1-kill-bill/ [Propiedad de la fotografía: Aniello Troiano] [Consultado el 30/05/2020]



https://www.pinterest.es/pin/12244230207498685/ [Propiedad de la imagen: BuzzFeed] [Consultada el 30/05/2020]



http://www.sensacine.com/actores/actor-10328/fotos/detalle/?cmediafile=18377888 [Propiedad de la fotografía: TFM Distribution] [Consultado el 31/05/2020]

domingo, 24 de mayo de 2020

ESCAPE FROM LA (BOJACK, PARTE II DE VI)



Tarda poco en alcanzar el ritmo. Tras una primera vuelta (BoJack parte I), el caballo creado por Raphael Bob-Waksberg ya había encontrado su tono agridulce al final de su primera temporada. La siguiente campaña mantendría la esencia de un programa que, en cierto sentido, sirve de juego metaficconal. En la era de la explosión de las series, pocos géneros han quedado más tocados que las populares comedias situación de la década de los 90. BoJack Horseman tendrá que reinventarse, sin querer hacerlo, en un viaje que va tanto al plató como a su psique. 



Pocos escenarios dan más juego para ese glamour y crisis que es Los Ángeles, la meca de Hollywood. Por ello, uno de los aciertos tremendos del show es desarrollar y potenciar a dos personajes clave: Mr. Peanutbutter y Todd. El primero corría el riesgo de convertirse en un antagonista amable, una especie de traslación de lo que, en ciertas lecturas, pudiera ser Ned Flanders para Homer Simpson. 



Aquí se revela con algo más. En realidad, mucho más. El perro parlante que saltó a la palestra con un programa muy similar al de Horsin´Around, es un soplo de calma en una serie donde figuras como Diane, el propio BoJack o muchos otros miembros del elenco son un ejercicio constante de  cinismo. Su inocencia y forma de enfocar su carrera profesional contrasta completamente frente a la de su amigo-rival. 


Todd es incluso un extremo más allá. Eterno compañero de piso de la estrella en declive, su peculiar relación se verá puesta a prueba en varios momentos. Eso sí, a diferencia de la primera temporada, aquí se advierte una fuerte tendencia, que irá a más, de dar a Todd sus propias subtramas. Eso, en ocasiones va a dar lugar a momentos interesantes, aunque también argumentos surrealistas (por ejemplo, el culto religioso de cómicos) que pueden llevar a desviar del tono de los hilos conductores de un show que, más allá de sus aires de fábula de Esopo, es bastante realista. 



Entre medias de los doce capítulos tradicionales, hay un especial digno de elogio: "BoJack Horseman Christmas Special: Sabrina's Christmas Wish". Sin otra cosa mejor que hacer, BoJack y Todd pasan un día navideño apoltronados en la cama para ver un capítulo de Horsin´Around. No solamente es una ingeniosa parodia de la sitcon, permite profundizar en una parte clave del pasado del protagonista y podría ser un capítulo tal cual de series como Cosas de casa. 



Y es que una persona con entorno tan desestructurado como BoJack, los miembros de su antiguo elenco son lo más parecido a una familia. "Still Broken" desarrollará esta dimensión, con algunas de las escenas más amargas de esta temporada, incluyendo alguna descorazonadora revelación. Golpes que son fundamentales para llegar a un final de arco contundente, así lo traman guionistas como Mehar Sethi o el propio Waksberg. 


Fruto de la gira promocional de su libro con Diane, BoJack tiene una oportunidad de oro de ser el mítico Secretariat en la clase de película que luego es muy galardonada y permite a sus intérpretes ganar un rango de "serios" ante crítica y público. No obstante, el rodaje irá siendo cada vez algo más distinto de lo que había imaginado. Un poco como Bill Murray en Lost in Translation (2003), el equino se irá sintiendo como pez fuera del agua. 



Tras comenzar muy bien una nueva relación con una mujer que acaba de superar un coma y no tiene ni idea de lo ocurrido en los noventa (¿sincronía con Siete vidas?) en el capítulo "Yesterdayland", las cosas se volverán más complicadas y harán a BoJack hacer un viaje muy especial a Nuevo México, donde hay una conexión clave de su pasado. 



Una fuga de LA que vuelve para exhibir las sombras de un protagonista que no es atípico en el género, aunque sí es llamativo que en esta serie no se le justifica o se le intenta presentar como simpático. Y, cada vez más, querremos descubrir más cosas en las siguientes entregas. 



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https://www.amazon.es/BoJack-Horseman-Season-Reino-Unido/dp/B07W6C96ZQ/ref=sr_1_fkmr0_1?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&dchild=1&keywords=bojack+second+season&qid=1590247461&sr=8-1-fkmr0 [Propiedad de la fotografía: Amazon] [Consultada el 23/05/2020]



https://www.imdb.com/title/tt4294938/mediaviewer/rm2445076480 [Propiedad de la fotografía: IMDb] [Consultada el 23/05/2020



https://www.imdb.com/title/tt4835748/mediaviewer/rm3351046144 [Propiedad de la fotografía: IMDb] [Consultada el 23/05/2020]

domingo, 17 de mayo de 2020

EL SAMURÁI OSCURO (PARTE IV DE V)


El crossover se había llevado a buen puerto con la eficacia de los almirantes solventes. Vader Derribado resultó un ejemplo de cómo podían combinarse con éxito las distintas cabeceras de los nuevos cómics de Star Wars. No obstante, fiel a su estilo medido, Gillen no iba a cometer el error de abusar demasiado de Leia, Luke y Han. Estaba claro que situaba su acción en eventos fundamentales antes del episodio V, pero pensaba que el villano más carismático de la galaxia tenía un entorno menos explorado y conocido por el gran público: los dominios de Palpatine. 



¿Para qué servía el Imperio? Independientemente de la trilogía fílmica de la saga a la que aludamos, para poco más que intentar masacrar rebeldes y explotar planetas con risas malvadas de fondo. Con pericia, Gillen quiere demostrar un poquito de su estructura y forma de ejercer el dominio. En el primer episodio, cuenta con Leinil Yu, quien firma un trabajo más que competente para presentar a la reina Trios, una mujer de fuerte personalidad que gobierna sobre un rico y conflictivo enclave: Shu-Torun. Junto a sus barones locales, tendentes a la conspiración cortesana, la soberana debe lidiar con la incómoda circunstancia de ser dependiente del poderoso Imperio. 



Yu cumple con creces los requisitos del encargo. El problema es que ya estamos tan acostumbrados al nivel excelso de Larroca en estas páginas que siempre se le echa de menos. Con todo, el artista valenciano vuelve para rendir varios homenajes; uno de los más emotivos a Constantino Romero, cuyo doblaje de Vader lo convirtieron en un sonido inconfundible para distintas generaciones que no pudieron tener mejor versión al castellano del Lord Sith más peligroso. 


Con la amenaza del comandante Karbin despedazada, literalmente, Vader afronta una misión diplomática para la que no está dotado, aunque sus virtudes son muchas, como bien mostrará esta interesante saga, un punto y aparte que abre los entresijos de conjuras bizantinas por sentarse a la derecha del emperador. "No soy tan tonto como para negar que Vader es genial, aunque genial no significa necesariamente bueno", llega a afirmar el gran general Tagge.



Por violentos y expeditivos que puedan ser los barones en sus maquinaciones, Vader es, simplemente, una apisonadora, pero con más sentido de estado de lo que le atribuyen sus detractores. Igual que el coronel Walter E. Kurtz, quien fuera Anakin Skywalker ha descubierto que se puede ganar la guerra de Vietnam en caso de cumplir una máxima: ser más temido que cualquier horror que haya ideado tu adversario.



Gillen tiene aquí mucho talento para explorar la psique de un antiguo esclavo que quiere orden. Una estabilidad que el libre albedrío de los jedi nunca permitió y consentía barbaridades en recónditos lugares como su planeta natal. Entre Trios y él se crea una incómoda alianza donde los dos poseen el suficiente sentido común para ser conscientes de su mutua dependencia.


Larroca vuelve a moverse con su característica destreza para dar un protagonista amenazante, sin perder por ello estilismo y cierta nobleza muy oculta en lo más profundo. El dibujante incluso se usa a sí mismo como modelo para dar imagen al frío Cylo, un ejemplo de los avances tecnológicos del imperio, quien ahora alberga a una pareja de gemelos que vuelven a confirmar las pesquisas de su maestro para buscarle sustitutos dignos y a su altura.



Tanto Trios como Vader se verán empujado a ser tan fuertes como taimados a la hora de permitir a su círculo más cercano actuar en orden de intentar desbancarlos. El ritmo de a saga está muy bien llevado y encaja dentro de la continuidad, especialmente por ciertos androides sanguinarios al servicio de Vader que intentan gestionarle la captura (viva o muerta) de la carismática doctora Aphra.



En Shu-Torun, igual que Vader, Gillen y Larroca están tan seguros de su equipo que dejan a personajes titulares en el banquillo sin ningún miedo. Ya solamente les quedaba la última pieza del puzzle para cerrar su epopeya con el villano al que encanta odiar...y, en muchos momentos, entender. 



BIBLIOGRAFÍA: 



- GILLEN, K., LARROCA, S. y YU, L., Star Wars: Darth Vader, Planeta Cómic, Barcelona, 2018, vol.3. Recopila los cómics 16-19 de Darth Vader y Annual # 1 de esa misma colección. 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES: 



-https://www.amazon.es/Star-Wars-Darth-Shu-Torun-2015-2016ebook/dp/B01IO3NJVQ [Propiedad de fotografía: Amazon] [Consultada el 11/05/2020]



https://readcomiconline.to/Comic/Darth-Vader/Issue-16?id=18355#22 [Propiedad de la fotografía: readcomiconline.to] [Consultada el 11/05/2020]



https://starwars.fandom.com/wiki/Trios [Propiedad de la fotografía: starwars.fandom.com] [Consultada el 11/05/2020]

domingo, 10 de mayo de 2020

EN LA MENTE DEL DIABLO


Fue el punto de inflexión literaria en una carrera que siempre había sido prometedora. El éxito de Lolita (1955) le permitió incluso volver a Europa. Vladimir Nabokov (San Petersburgo 1899-Montreux 1977) era un talento políglota que podía enseñar sin problemas a leer El Quijote en universidades norteamericanas. No obstante, si hay algo que viene a la mente al escuchar su nombre, es la imagen de una joven destinada a generar controversia social a través de las páginas con las que fue evocada. 



Con monstruos se pueden hacer grandes historias. Patrick Süskind recreó como los grandes maestros la Francia pre-revolucionaria a través de Jean-Baptiste Grenouille. No obstante, en sus desgarradoras descripciones se halla el parco consuelo del narrador omnisciente. Cuando nos sumerge en el universo de Humbert Humbert, Nabokov desaparece y nos encierra en la habitación con uno de los contadores de historias más incómodos que nunca tendremos. 



Así se disfraza son seudónimo un viajero suizo que legó a un doctor en Filosofía sus inquietantes memorias, una detallista recreación de los pasos que le llevaron a iniciar una obsesión por su futura hijastra. Humbert se explicará sin pudor a través de sus primeras vivencias de juventud, adentrándonos sobre hielo quebradizo. 


Pasaron pocos años hasta que se logró su adaptación cinematográfica. De cualquier modo, era una fruta tan envenenada que hizo falta alguien con la personalidad de Stanley Kubrick para realizarla (1962). El propio Nabokov se encargó de redactar el guión. El director admitió que era imposible filmarlo por la extensión que habría tenido el metraje... de la misma forma, reconoció que era uno de los mejores argumentos que había leído nunca. 



Con todo, si bien el film levantó escándalo en algunos mentideros, quedaba lejos de la incomodidad que podía generar la pieza literaria. Pese a ser un excelente actor, James Mason prestó algo de sus virtudes personales a Humbert, quien en la lectura se evoca siempre como epicúreo, calculador, cruel y capaz de llevar hasta el extremo sus fantasías. Incluso eso sirvió a Nabokov, quien podía justificar algunas pedanterías por la propia personalidad de su personaje. 



Si bien luego se convirtió en un clásico de preferencia por la crítica especializada, el autor no tuvo nada fácil llevar la empresa a buen puerto en términos de planificación. Igual que Cowboy de medianoche (1969), tuvo que vivir un primer momento de distribución en líneas que bordeaban (o directamente entraban) con el circuito pornográfico. 


También tiene impregnada en su arco las lecciones de los años dorados de la literatura rusa. El crimen y el castigo son omnipresentes en el entramado que se teje alrededor del protagonista y la nínfula, si bien hay una amoralidad absoluta por parte de Humbert en lo que genera a su alrededor. Nunca es más visible que en el trágico destino de Charlotte Haze, diseccionada con la frialdad de un verdugo ejecutor en las memorias que llegan hasta nosotros. 



Su influjo en la cultura popular se mantiene inalterable, reflejo de que va más allá de causar controversia por la morbosidad del narrador. En Captain Fantastic (2016), una pareja decide hacer una educación autodidacta para su familia. Una de las hijas, quien exhibe estupendas dotes intelectuales, tiene que leer y hacer un comentario crítico sobre Lolita. Tendrá prohibido usar palabras como "interesante" para evitar dar su punto de vista personal. 



¿Tiene el arte que se moral? Lolita responde desafiante con una lengua sacada de forma irrespetuosa. Hechos horribles contados con un estilo insuperable. 



BIBLIOGRAFÍA:



- NABOKOV, V., Lolita, Círculo de Lectores, Barcelona, 1997. Traducción: Enrique Tejedor.



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



https://www.todocoleccion.net/libros-clasicos-segunda-mano/lolita-vladimir-nabokov~x61324683 [Propiedad de la fotografía: Todocolección] [Consultada el 10/05/2020]



https://www.la-saga.com/actual/muere-sue-lyon-la-iconica-lolita-de-stanley-kubrick [Propiedad de la fotografía: la-saga.com] [Consultada el 10/05/2020]



https://www.cineyliteratura.cl/lolita-de-vladimir-nabokov-la-pasion-por-lo-prohibido/ [Propiedad de la fotografía: Sergio Inestrosa] [Consultada el 10/05/2020]