domingo, 1 de enero de 2017

EL VALLE DE LOS PROSCRITOS



Indudablemente, parecía una locura. Durante un tiempo, diferentes equipos creativos habían intentado encauzar una de las series más emblemáticas del cómic franco-belga, Spirou; sin embargo, nadie parecía encontrar la tecla que permitiera a la serie alcanzar una entidad propia tras la marcha del mítico Franquin, la etapa más querida por los incondicionales del intrépido botones. Irónicamente, como en ocasiones sucede, la sucesión de candidatos provocó que la editorial confiase en dos caras nuevas, unos recién llegados que no estuvieran tan condicionados por el legado anterior: Tome y Janry. 



La propuesta de Dupuis no tenía conciencia de lo acertado de su improvisada decisión. Tome y Janry no solamente suponían la asociación lógica de dos artistas, eran amigos. Y precisamente esa armonía se transmite en un ciclo que revitalizó por completo al protagonista y su inseparable amigo Fantasio. La década de los ochenta supuso que el héroe se decidió ponerse acorde con su tiempo, sin mancillar la herencia del maestro Franquin, pero aportándose elementos novedosos y aventuras épicas. 



Distanciándose respetuosamente de Fournier o el mismo Franquin, aunque repletos de guiños con el pasado, la pareja lleva a Spirou y Fantasio a dar un paso más allá, siendo cada álbum una especie de película de aventuras independiente, si bien al leerlas todas, se observan múltiples vasos comunicantes. Hoy enlazamos el final de la trepidante historia Con el agua al cuello (1988), ubicada en la meseta de Nepal, donde la pareja de protagonistas (junto con la ardilla Spip), la cual dejaba a los héroes perdidos en un macizo montañoso recóndito, ajenos a haberse adentrado en el valle de los Butchiks. 


A pesar de ser un cómic excelente (una especie de mini El Alamein que no da un segundo de respiro en una persecución constante), Con el agua al cuello suele quedar eclipsado por su secuela: El Valle de los Proscritos. Tal vez sea en sus páginas donde Tome y Janry dieron un paso más allá en la mitología del botones para firmar un auténtico clásico que, todavía a día de hoy, perdura como uno de los pilares destacados del Panteón de la serie. 



Sin mayor apoyo o secundarios que una exótica y traicionera naturaleza, Spirou y Fantasio dependerán de sí mismos, aunque pronto deberá será una aventura individual para cada uno. El segundo de ellos recibe la picadura de los mosquitos de la zona, portadores de una locura que hará al amigo del pelirrojo protagonista una verdadera amenaza. Usando el humor metaficcional, los creadores se divierten colocando a un desquiciado Fantasio que quiere eliminar a su compañero para tener una revista con su propio nombre. 



Por su lado, Spirou tiene en el valle una oportunidad que no siempre se le presenta. Igual que otros compañeros ilustres como Tintín, comparte la maldición del héroe de viñetas franco-belga que jamás duda o vacila. Ángeles de bondad con los que la persona lectora difícilmente puede identificarse, prefiriendo, por lo general, a varios de sus carismáticos y más humanos secundarios. Eso sí, hay muy honrosas excepciones (Diario de un ingenuo) que han demostrado toda la ternura que puede despertar el personaje en solitario. Aquí, Tome y Janry quitarán cualquier zona de comodidad al mito, enfrentándolo a su mejor amigo y viéndose en una soledad desesperante. 


Stephane de Becker da los colores a una atmósfera muy especial, una narración gráfica de trazo elegante y que adentra al lector en una cultura remota y ancestral, escenario portentoso donde no hubiera desentonado encontrarse con Indiana Jones. Una profunda libertad parece respirar cada página, obligándonos a abrir los ojos en todo momento, temerosos de perdernos el más nimio detalle. 



Una de las cuestiones que más obsesionaban a Tome y Janry era la la riqueza y variedad de los fondos, quizás uno de los aspectos de ellos mismos que menos les gustaron en su arranque en la colección. Aquí ya encontramos exactamente lo que querían, plagando de riqueza cada tramo del valle, jugando con la riqueza de la oscuridad y los tesoros escondidos. 



En una fascinante simbiosis, los dos amigos habían logrado una complicidad tan idónea que los propios Spirou y Fantasio la habrían envidiado. Para los amantes de las viñetas, una inmejorable manera de dar la bienvenida a este 2017. Feliz años a todos los lectores/as de Amarcord. 



ENLACES DE INTERÉS:



-LA OFICINA DE SPIROU-RESEÑA



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-http://spirou-fantasio.blogspot.com.es/2013/02/el-valle-de-los-proscritos.html



-http://www.todocoleccion.net/comics-grijalbo/las-aventuras-spirou-fantasio-n-26-agua-cuello-grijalbo~x43415442



-http://www.todocoleccion.net/comics-grijalbo/las-aventuras-spirou-fantasio-n-27-valle-proscritos-grijalbo~x56629494

domingo, 25 de diciembre de 2016

ALMAS ROTAS


Era un líquido que salía a borbotones y del cual emanaba un aroma parecido al aceite. Acostumbrados a la costa mediterránea, el historiador Robin Lane Fox advertía que no podíamos ser muy severos con los oficiales del ejército de Alejandro Magno cuando, mientras preparaban su campamento cerca del río Oxo en el año 328 a.C., no fueron capaces de identificar con exactitud el petróleo. Aristandro, sacerdote y adivino de la confianza del monarca, auguró que el nuevo elemento presagiaba grandes trabajos y penalidades, aunque con el resultado final de una gran victoria. Languideciendo el 2016, no caben dudas en afirmar que seguimos aguardando que el conflictivo combustible traiga ese anunciado triunfo.  



Javier Espinosa y Mónica García Prieto brindan, entre otros testimonios de gran valor, el viaje que hicieron al refugio bajo tierra de un caudillo local en una Siria sumergida en guerra; una figura revalorizada en cuanto su flotilla de camiones para transportar los barriles le otorgaban atributos de soberano en su pequeña taifa. Una pareja de periodistas que nos lleva a un asunto del que se nos habla mucho en telediarios y redes pero del que sabemos muy poco: Siria, el país de las almas rotas es un libro descarnado, el cual nos arroja algunas verdades que desconocíamos. 



Todo comenzó en marzo de 2011 cuando se inició una oleada de manifestaciones contra el régimen de Bashar al-Asad. Corresponsales de prestigio y con una amplia trayectoria a sus espaldas, de su alianza surge una crónica compleja y alejada de los blancos-negros al que somete el titular sensacionalista o la simplificación grosera. De inmediato abrimos sus páginas, nos vemos sacudidos por la desproporcionada e inhumana represión de un alzamiento en sus primeros compases de corte pacífico. Las tropelías de las autoridades sobre sus opositores fueron radicalizando a los alzados, generándose una guerra civil que iría más allá ante la opinión pública, habida cuenta del papel geoestratégico de Siria. 


Poco han cambiado muchas de las directrices de las potencias a este respecto. El siglo XIX alumbró el Gran Juego, los distintos movimientos y alianzas orquestadas por la rivalidad mantenida entre el Reino Unido y Rusia por el control de puntos vitales en Oriente. Hoy en día, altos poderes en Estados Unidos, Israel, Turquía o la propia Rusia, entre otras naciones, siguen mirando el tablero de manera pragmática y desapasionada.  



Un recorrido por las inhumanas condiciones de los campamentos de refugiados en el Líbano, la tensión por los movimientos migratorios en la frontera turca, el empleo de armas químicas contra población civil. Espinosa y Prieto mantienen la compostura para acercar la historia de una derrota, de un sueño de libertad que se va envenenando por todos sus frentes. Y es que ellos mismos vieron con estupor como ante la desatención del resto del globo, una célula tan peligrosa como ISIS fue penetrando en Siria para obtener sus propios y salvajes fines. 



Antes de la locura, distintos habitantes de aldeas comerciaban e intercambiaban sin importar si el vecino era suní, alauí o cristiano. Paulatinamente, mujeres que habían sacrificado todo por un futuro mejor para su país se encontraban con un califato donde el primer soberbio con un Kaláshnikov determinaría cómo deberían vestir. Una perversión religiosa que no solamente abarca al propio ISIS y sus capacidad nada desdeñable de sacar tajada de la adversidad de los oprimidos, sino consentida, en no pocas ocasiones, por sus supuestos enemigos, encantados de venderles armas o utilizarles como perros rabiosos ante los que mostrarse ellos como los únicos poseedores de la vacuna. 

   
Por supuesto, es una obra con la que también es pertinente tener una mirada crítica, pues es una lectura apasionada y donde sus protagonistas, inevitablemente, terminan tomando partido. A este respecto cabe destacar alguna consideración en la red (guerras posmodernas) donde se ponen de manifiesto las complejidades en la recolección de testimonios en lugares tan conflictivos como Gaza, Cisjordania, etc.  



Recaudos que ya hablan muy bien de este trabajo, inclusive para cuestionarlo. Nos torna críticos, queremos saber más, situar las cosas en el mapa, ver disparidades en las cifras, observar qué es lo que se ha dicho y cuál ha sido la verdadera puesta en práctica del mundo ante este grave problema. De repente, Siria deja de ser una cuestión lejana para conocerla, aunque sea someramente, en su superficie.



Como triste epílogo, hace apenas unos días que un pistolero abatió a tiros a Andrei Karlov, embajador ruso en Turquía. El asesinato de una persona ejecutada a sangre fría, grabado en directo y con el grito de su verdugo: "Alepo, venganza". Nada nuevo en un conflicto repleto de almas rotas. Ese juego de ignorancia y que convierte en cifras la destrucción de los habitantes de barrios que habían existido durante siglos, mientras presuntos salvadores corren a susurrar a los supervivientes que la única solución es convertirse en corderos de sacrificio, 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-https://www.amazon.es/Siria-Pa%C3%ADs-Almas-Rotas-DEBATE/dp/8499925960



-http://www.elcultural.com/revista/letras/Siria-el-pais-de-las-almas-rotas-De-la-revolucion-al-califato-de-ISIS/38306 [Fotografía tomada por I. Prickett, refugiados sirios en la frontera turca]




domingo, 18 de diciembre de 2016

ELOGIO DE LA LOCURA


El Romanticismo vino para quedarse y devorarlo cualquier oposición a su paso. Una nueva forma de concebir la literatura, las relaciones personales, el estilo pictórico y todo un sistema de valores. Empezaban a resquebrajarse los cimientos firmes y atávicos de la tradición para ir dando paulatino paso al individualismo en el terreno amoroso, el intento de alcanzar el ideal inalcanzable de una quimera, un dulce veneno que prometería felicidad a cambio de viacrucis de desamores. Muy pronto, los románticos encontraron en Juana I de Castilla al ideal hecho carne de sus postulados, una trágica historia que le daría a una de las hijas de los Reyes Católicos el infamante mote que hubo de portar para la posteridad: la Loca. 



Escribía hace poco Gerardo Vera, director de Reina Juana, que la única pena era que William Shakespeare no hubiera centrado uno de sus grandes dramas en esta desventurada soberana. En verdad, fue una mujer de notable longevidad para su tiempo, nada menos que setenta y seis años de edad tenía cuando falleció. Redoblada singularidad si atendemos al hecho de que pasó buena parte de ese periplo en aislados cautiverios y con la baja esperanza de vida para aquel tiempo, incluso entre los miembros de la nobleza coronada como ella.  



Por ello, Ernesto Caballero decidió ponerse manos a la obra para hacer una versión novelada y libre de los últimos días de la protagonista, liberada de las ataduras de los dominios de Clío para convertirse en la metáfora de su época. Un texto articulado en un largo monólogo, bajo pretexto de una última confesión que habría exigido su nieto, el futuro Felipe II, siempre pulcro ante la conciencia y cualquier alarma luterana. Todo ello una excusa idónea y justificada para volver a disfrutar sobre el escenario de una de las actrices de mayor trayectoria en España. 


No resulta este blog el espacio apropiado para abordar, siquiera de forma somera, la trayectoria artística de Concha Velasco (Valladolid, 1939), la cual se muestra encantada y cómoda con tan goloso personaje, recogiendo con él prestigiosos galardones y una exitosa gira que ayer arribó a Córdoba. Asimismo, la enésima demostración de que, pese a que la industria del entretenimiento se le suele olvidar tal premisa, protagonistas encuadrados en la etapa de la vejez pueden ser tan o más interesantes que otros más jóvenes. Volviendo al Bardo, baste pensar en el rey Lear. 



La experiencia de Velasco en este sentido es fundamental para que la empresa llegué a buen puerto. Ya sería bastante hazaña recordar un discurso tan complejo en una biografía tan fascinante como la de Juana, pero hay que añadir a ese cóctel que la actriz encargada de darle vida pueda parecer fluida cuando lo recite, convirtiendo a todo el público en ese silencioso confesor que ve resucitar los recuerdos de una vida excepcional y repleta de infelicidades. 



Como en cierto cuento navideño, distintos fantasmas del pasado irán haciendo sus particulares visitas en la golpeada mente de la que fuera una joven infanta castellana embarcada en el puerto de Laredo para conocer a un apuesto archiduque flamenco que daría lugar a una de las relaciones más pasionales e inmortalizadas por la leyenda. Mito que la propia Juana contribuyó a crear con su largo peregrinaje fúnebre del cuerpo de su fallecido marido. 


Buen conocedor del contexto histórico, Caballero aprovecha para meter memorias relativas a uno de esos episodios notables, extraños y que bien hubieran podido cambiar el panorama político en Castilla: la revuelta de los Comuneros. Padilla y los otros dos líderes más destacados de la revuelta contra Carlos V, hijo de la propia Juana, hicieron la astuta e inquietante (para sus enemigos) maniobra de presentarse en el encierro de Tordesillas en busca del apoyo de la depuesta soberana. De haberse decidido a apoyar firmemente a los alzados, buena parte del panorama peninsular pudo haber sido bien distinto a la política que se desarrolló. 



Como fuere y, pese a que tanto Felipe el Hermoso como Fernando el Católico tenían sobrados intereses para acelerar la incapacitación de la heredera al trono, de su inestabilidad emocional hay sobradas versiones que parecen reafirmar la creencia generalizada de un carácter inestable. 



Mosén Luis Ferrer, uno de sus escasos carceleros que pareció tratarla con mayor sensibilidad, advertía que cuando se encontraba recibiendo un trato afectuoso, la antigua reina era capaz de mantener conversaciones prolongadas en estado de lucidez. Como Blanche DuBois, la Juana ficcional que con maestría lleva a cabo Concha Velasco, se ve avocada a depender de la bondad de sus desconocidos espectadores. A buen seguro lo conseguirá. 


  
FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-https://www.taquilla.com/entradas/reina-juana



-http://aracelirlunpocodehistoria.blogspot.com.es/2015/09/juana-i-de-castilla-un-destino-truncado.html



-http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/juana-la-loca_9525/2

domingo, 11 de diciembre de 2016

EL CIUDADANO ILUSTRE


"Escribo para que me quieran más mis amigos"- Gabriel García Márquez



Las cicatrices son una de las formas más peculiares que tiene la naturaleza de hacernos recordatorios. Probablemente, todos tenemos alguna en especial, aquella que nos recuerda un momento donde las cosas se complicaron. No tienen por qué ser físicas, pueden estar en nuestra cabeza. Para Daniel Mantovani, protagonista de la película El ciudadano ilustre (2016), la marca indeleble es Salas, un pequeño pueblecito argentino que vio nacer a un talentoso escritor que llega a alcanzar el Premio Nobel de Literatura. Una carrera exitosa que lo alejó de sus humildes orígenes, aunque ya saben lo que se dice: puedes salir de tu pasado, pero el pasado se niega a hacerlo de ti. 



En una situación que recuerda mucho a algunos puntos de partida del maestro Woody Allen, Mantovani (un imperial Óscar Martínez) se encuentra en un fuerte bloqueo creativo tras su destacado galardón. De un modo un tanto impulsivo, un arranque de nostalgia le hace querer volver a su tierra, abandonando su periplo europeo y buscando viejas sensaciones. Es el punto de partida de una deliciosa montaña rusa dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat. 



Con un inteligente guión planteado por Andrés Duprat, el film está repleto de juegos metaficcionales, con muchos homenajes al campo de las letras, guiños cariñosos a aquella generación del boom de Latino América que tanta popularidad y excelencia alcanzó. Mantovani está planteado de una manera en la que resulta muy fácil para los espectadores conocer sus defectos y virtudes, lo cual suele ser sinónimo de encariñarse con rapidez con el personaje. A medida que avanza su estancia, va percibiendo la extraña paradoja que siente el hijo prodigo cuando vuelve a la que fue su casa.


"La ficción es una mentira que encubre una profunda verdad"-Mario Vargas Llosa.



El ciudadano ilustre es una película estructurada en pequeños capítulos, los cuales podrían ser estimados inclusive como cuentos comunicantes entre sí. Desde la narración bajo una hoguera de la historia de dos gemelos a una noche de cacería con un antiguo amigo, el ingenioso argumento va moviendo a sus piezas con habilidad. En ese sentido, la película se refuerza por un casting espectacular. Los intérpretes que dan vida a la localidad de Salas se mantienen sin afectaciones ni agrandes, da igual que tengan apenas un pequeño diálogo, cada uno da lo mejor de sí. Un generoso esfuerzo que permite beneficiarse en mucho a la estructura coral.



Un problema grave podría presentarse a este respecto es el referido al salto entre géneros. Lo que parecía iba a ser una comedia costumbrista de contrastes se va tornando en una aguda reflexión de temas más profundos, sin obviar nunca un delicioso sentido del humor negro, aunque con buenas dosis de drama. Hay que lograr un tremendo eclecticismo para mezclar tantos ingredientes y que salga un plato de buen gusto. No obstante, se logra por un planteamiento bien hilado y que provoca dos sensaciones.



La primera es que los avatares que va sufriendo Mantovani nos sorprenden, divierten y preocupan. Son inesperados mas acordes con la coherencia del relato construido. En otros casos, hay capítulos que intuimos, sabemos qué va a pasar exactamente. Y ello no está mal, porque llegan como ese pasaje que más nos gustaba que nos leyeran nuestros padres de pequeños. No importa ahí qué va a pasar, eso ya lo sabemos, simplemente deseamos ver cómo se nos narra.


"Creo que los cuentos de hadas, las leyendas, incluso los cuentos verdes que uno oye, suelen ser buenos porque, a medida que han pasado de boca en boca, se los ha despojado de todo lo que pudiera ser inútil o molesto"- Jorge Luis Borges.



Una tentación muy comprensible en los guiones que evocan esta clase de fabulaciones sería el atajo de la trampa. Un elemento onírico, algún deus ex machina que resuelva el entuerto sin ulteriores explicaciones o, simplemente, un final tan abierto que pueda ser cualquier cosa. Siendo sorprendente, El ciudadano ilustre no puede ser acusada de tramposa en su planteamiento. Por más giros que se produzcan, siempre tienen un código interno que los explica.



No parece gratuito el elogio que Carlos Boyero, crítico agudo de buena pluma y colmillo afilado, le brindó hace poco a Mantovani: "No hay que volver a Ítaca" (carlos boyero crítica). Como sucederá a muchos, esta evocación argentina lleva a Boyero a pensar en otros genios literarios que vivieron un extraño síndrome de Estocolmo con su cuna natal. Desde el Macondo cruel y mágico de Gabo hasta la Santa María de Onetti. Al acabar todo, sentimos que Salas es tan real como Fuente Obejuna.



Los ancianos druidas no debieron explicar a Mantovani que cuanto más poderoso es el conjuro realizado, mayor precio se cobran los dioses. Él bien lo sabe y, a cambio de las musas literarias, lleva la cicatriz de Salas, consciente de que nunca podrá olvidar ese recuerdo.



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-http://estrelladastv.com.ar/2/7815adelanto-el-ciudadano-ilustre-con-oscar-martinez



-http://destinoarrakis.com/ciudadano-ilustre-2016-gaston-duprat-mariano-cohn/



-http://www.infobae.com/teleshow/en-cartel/2016/09/10/hoy-se-conoceran-los-ganadores-del-festival-del-venecia-expectativa-por-el-ciudadano-ilustre/

domingo, 4 de diciembre de 2016

A PROPÓSITO DE JESSICA


Tras la excelente acogida de Daredevil (reseña 1 y reseña 2), muchas expectativas fueron puestas en el segundo cimiento de la alianza de Netflix con los personajes del universo Marvel. Sin embargo, alguna sensación de extrañeza pudo apoderarse de un sector del público cuando se sumergió en el mundo de Jessica Jones (2015). Aunque comparten el mismo marco e incluso personajes secundarios, entre el abogado de la Cocina del Infierno y la peculiar señorita Jones hay un abismo que marca un divergente tratamiento de la realidad superheroica. Mucho cuidado, eso no significa que la serie que hoy nos ocupa sea decepcionante; en realidad, todo lo contrario. 



En primer lugar, afirmar que se trata de una apuesta muy personal, una serie perteneciente a un género muy sobado por los últimos estrenos de cine y que, no obstante, tiene unos tintes de originalidad excelentes. Buena parte de ellos con toque femenino. Melissa Rosenberg debe ser reconocida como la productora ejecutiva que puso bastante más que dólares para esta nueva visión de los héroes callejeros del cómic pasados a la pequeña pantalla. Por otro lado, la caracterización de Krysten Ritter, cómoda de principio a fin con los ropajes urbanos de Jessica, una protagonista carismática, atormentada y que resulta enigmática desde el instante inicial en el que su presencia arranca esta investigación privada. 



¿Cuál es el turbulento pasado que hace a una persona con un don único renegar del mismo? Varias cabezas acreditadas (el guionista Brian Bendis, la propia Rosenberg, etc.) tejen un inteligente argumento donde iremos desentrañando el pasado de Jessica hasta llegar a la palabra clave, el momento donde todo su truncó y explica el tenso presente: Kilgrave. Un aura que tarda en llegar pero cuando lo hace resulta tan fascinante como la propia heroína. Este villano que escapa a cualquier cosa que hayamos podido ver en ninguna adaptación Marvel precedente. 


David Tennant es el gran culpable de revestir de una chaqueta de lujoso murex a un ser contradictoria y que genera una cantidad de dilemas morales fascinantes. Lo oscuro del asunto es que la profanación que hará Kilgrave del mundo de Jessica es para él una historia de amor, un bonito relato que espera llevar a un buen puerto. Si Wilson Fisk es una Némesis fascinante para Daredevil, el paradójico corruptor de voluntades no le va a la zaga en dejar perplejo al público. Con todo, en muchos aspectos, su actitud será la de un niño con deficiencias en buenos modales antes que un ente oscuro. 



Eso queda cristalizado con la figura de Jeri Hogarth (Carrie-Anne Moss), la despiadada e inteligente dueña de un bufete que, en ocasiones, emplea a Jessica Jones. Sin ningún superpoder, Hogarth es mucho más implacable que el propio Kilgrave en cuestiones de pragmatismo, dando a entender que, de tener ella las características de él o de la propia Jessica, les daría una rentabilidad mucho mayor. El arco de esta letrada no solamente no estorba en la narración sino que será muy efectivo para entender mejor las motivaciones detrás del, aparentemente, simple encargo. 



Aunque sea una serie callejera y violenta, oscura en no pocos momentos, hay un gran acierto en la sangría: las víctimas importan. Es decir, dejan secuelas, hermanas, amantes, vecinos, amigos, etc. En ocasiones, los ejercicios de esta índole dejan barrios devastados sin que parezca que nadie en la ciudad vaya a tener problemas al día siguiente para volver a su rutina. Tanto Jessica como el resto sufren las consecuencias y arrastran cicatrices, pecados del pasado que pueden manifestarse justo cuando van a empezar de nuevo.


Un conglomerado atractivo donde van surgiendo personalidades que refuerzan esa sensación de que todo es parte de un engranaje para un objetivo mayor. Así, aparecerá un señor llamado Luke Cage, mientras que cierta enfermera (una siempre magnífica Rosario Dawson) harán acto de aparición durante la pesquisa. Una escalera que parece va a ir encaminada a un paso más de la iniciativa de Netflix: Los Defensores



Con todo, existe un punto flaco en esta cautivadora primera temporada. La obsesión por llegar a los trece capítulos ralentiza el juego del gato y el ratón, hasta el punto de que habrá varios instantes donde el público podrá verse tentado de pensar que ha llegado el clímax. Pero no es así y la prolongación provoca que, si bien sigue mereciendo la pena verla, la resolución quede un tanto desangelada. 



Defecto que no impide que Ritter haya quedado ya, sin discusión posible, como la mejor opción posible para Jessica Jones. Una heroína que supone un contrapunto a una fórmula trillada, la mejor noticia posible para cruzar los dedos con ansía por una segunda entrega de la investigadora. 



ENLACES DE INTERÉS:



-CRÍTICA DE THE PREACHER



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-http://screenrant.com/best-facts-jessica-jones-season-1/?view=all



-http://draco.pe.kr/



-http://www.posta.com.mx/tv/netflix-lanza-nuevo-trailer-de-marvels-jessica-jones

domingo, 27 de noviembre de 2016

SUPERHEROES TAKE THEIR MASK OFF: CRISIS DE IDENTIDAD


Todos los seres humanos llevamos una máscara en determinado momento, quizás varias. No siempre nos mostramos tal y como somos. Probablemente, sea hasta saludable bien entendido el proceso. Una buena máscara no implica necesariamente engaño, tal vez simplemente sea un pequeño antídoto invisible, una forma de mantener inviolada una parcela de intimidad. Brad Meltzer, uno de los guionistas más interesantes de los últimos años, despoja de antifaces e identidades secretas a uno de los grupos más emblemáticos del universo superheroico: la Liga de la Justicia. 



En apenas siete números, dicho autor diseña una hoja de ruta que va a ser una montaña rusa que demostrará que estos seres casi homéricos (Batman, Superman, Wonder Woman...) no dejan de ser de carne y hueso, con preocupaciones terrenales. Muchas veces se ha intentando esta fórmula, pero pocas veces se ha logrado con este nivel de día cotidiano donde, de repente, todo se tuerce. Una demostración palpable del éxito de la saga es el Hombre Elástico, un personaje no excesivamente conocido para el gran público. Sin embargo, basta ver su primera escena de patrulla para sentir una fuerte simpatía por él, casi como si fuera un integrante de nuestro grupo de amigos que nos preocupa.  



Lo acompaña en la aventura un lápiz muy particular, el de Rags Morales, quizás la mejor elección posible para esta clase de aventura. Con un sabio entinado de Michael Bair, este dibujante brinda uno de los mejores trabajos de su carrera, estando perfectamente familiarizado con cada uno de los integrantes de esta compleja historia coral. Un terrible crimen hará tambalear los pilares y códigos del grupo, aunque lo peor es el hecho de que las motivaciones se ubican en un momento muy turbio del pasado de los paladines, el cual casi marca una escisión terrible. 



Un cóctel de emociones que, habida cuenta el género al que pertenece esta obra, se alterna con secuencias de acción increíbles. De cualquier modo, que aquellas personas lectoras con aversión a las americanadas varias y excesos de puñetazos tópicos respiren con alivio, Crisis de Identidad tampoco se contenta con caminos trillados. Aquí una batalla que va aparte y es, bajo mi modesto juicio, una de las mejor narradas en aquel 2004, año del lanzamiento de esta mini-serie de consecuencias decisivas para entender mejor el universo DC de hoy en día. 



Se hace en este punto referencia al combate que Deathstroke mantiene en solitario contra más de la mitad del supergrupo. El mercenario es contratado por alguien tan despreciable y poco significativo como Doctor Luz, el típico villano de su época mal envejecido y que se arrincona en el baúl de los recuerdos de los fans. Meltzer lo trae para provocar una pelea impresionante donde, armado con sus reflejos incrementados e inteligencia estratégica, este Memnón de Rodas con máscara es capaz de dar un clinic de control y dominio frente a contrincantes, sobre el papel, mucho más poderosos que él. 



La única manera de sobrevivir a estos retos será, nuevamente, volver a estar dispuestos a enfangarse. No se trata de salvar el mundo o épicas batallas en el espacio exterior ante civilizaciones desconocidas, la Liga va a tener que adoptar métodos callejeros para proteger a los que más quieren. Aquí sobresale el tratamiento que los responsables de la aventura dan a Oliver Queen/Green Arrow, impresionante de principio al fin, el único capaz de comprender cómo hacer bajar a su nivel a Slade Wilson. El sarcástico arquero es empleado como un secundario de lujo, no es quien más sale en la película, pero cada uno de sus diálogos es una perla imperdible. 


Como en todo relato de misterio que se precie, los crímenes no resultan exentos de ingenio y hay una serie de sospechosos a cual más inquietante. En esta faceta destaca la perspicacia de Bruce Wayne, sin dotes telepáticas o lazos de la verdad, es quizás el mejor conocedor de la naturaleza humana en el equipo. Él trazará la cuestión clave, Cui bono, la locución latina que cuestiona quién saca beneficio de actos terribles. Contestar correctamente o no a ese vital interrogante puede marcar la supervivencia de vínculos que parecían firmes. 



La capacidad de Meltzer como novelista brilla con luz propia en este complejo juego, en perfecta armonía con un dibujante que entiende exactamente cómo debe plasmarse la letra impresa mediante su trazo, lo cual da una sensación de coordinación que convierte Crisis de Identidad en un verdadero placer, una lectura que engancha de principio a fin. 



Una noche donde todo cambió para Sue. También para Bruce. Probablemente, para unos héroes que parecieron invencibles hasta que alguien descubrió los rostros que se escondían tras las máscaras...



ENLACES DE INTERÉS:



-http://www.zonanegativa.com/crisis-de-identidad/



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-https://comicsauthority.com/2013/08/21/review-identity-crisis/



-http://batman-news.com/2016/09/01/who-is-deathstroke/



-https://www.comixology.com/Identity-Crisis-4-of-7/digital-comic/5430

domingo, 20 de noviembre de 2016

PERO LAURA NO ME OLVIDA


Apenas sonó el disparo ya había comenzado el mito. Automáticamente, aquella hermosa dama se tornó en una leyenda de Manhattan, justo cuando fue asesinada en su refinado apartamento, mientras lucía su mejor bata de seda, En sus páginas, Laura iniciaba una imparable escalada en el género de la novela negra. Así lo orquestó Vera Caspary, escritora decidida a elevar la premisa de la resolución de un crimen a la categoría de arte. El manuscrito vio la luz a comienzos de la década de los cuarenta del pasado siglo, teniendo una muy rápida (y excelente) adaptación cinematográfica a cargo de Otto Preminger. 



Caspary jugó con diferentes narradores para que el público pudiera entender las pesquisas de un homicidio que se iría complicando en sus motivaciones a medida que se ahonda en el círculo de personas sospechosas. En primer lugar, la pluma de Waldo Lydecker, un talentoso aunque presuntuoso hombre de letras, verdadero mecenas para que la joven Laura pudiera dar el salto de sus primeros modestos trabajos a la alta sociedad de New York. En segundo, las reflexiones del detective Mark McPherson, verdadero prototipo de sabueso de la ley que, no obstante, irá demostrando tener entrañas conforme avance el misterio. 



En la vida real, que el señor Lydecker y el esforzado agente tuvieran una relación más allá de lo profesional sería una quimera, debido a sus diferentes estilos de vida. De cualquier modo, la pluma de Caspary se encarga de brindar ingeniosos diálogos entre ambos que, aunque a veces sean forzados, resultan tan deliciosos de presenciar que la divertida lectura perdona indulgente a cambio del honesto entretenimiento. Como fuere, para justificar el cierto refinamiento de un hombre de acción como McPherson, Caspary saca algún detalle de la biografía del personaje que explica que pueda seguir las enrevesadas líneas del esnobismo de Waldo, principalmente una herida de metralleta que un afamado gángster dejó a su perseguidor de antecedentes escoceses, obligándolo a mirar el techo de una habitación de un hospital durante meses, sin más compañía que una generosa colección de libros. 

   
Por supuesto, más allá de algún juego metaficcional, lo que unirá a ambos caballeros en su búsqueda es la fascinación que los dos sienten por la difunta. Algo lógico en el caso de Waldo querer descubrir quién acabó con su protegida de una forma tan apasionada y cruel, más inquietante en el caso de McPherson, quien empieza a pensar más en Laura que en cualquier otra de las mujeres vivas que ha conocido. Conforme indaga en su entorno, el encallecido investigador va sintiéndose embriagado por todo lo que rodeaba el día a día de una personalidad tan atrayente como el cuadro de la asesinada, el cual luce orgulloso en su apartamento. 



Claro que de los enamoramientos también suelen venir aparejadas desilusiones y el propio McPherson irá viendo que no todo era oro lo que relucía en su admirada víctima. Particularmente, sus entrevistas con el prometido de Laura, Shelby Carpenter, un apuesto pero muy vacío playboy con el que ella se había prometido, mostrarán aristas en la idealizada figura. ¿Era acaso tan sofisticada y sensible o también podía caer en tentaciones más vulgares? Varias perspectivas sobre la protagonista silenciosa que van enriqueciendo una novela realmente ejemplar en su género. 



Muchas veces se ha comentado que Preminger elevó el relato original al estilo del que usaba Hitchcock con algunos pulps. Como fuere, creo que existe una diferencia notable. Sir Alfred cogía muy buenas ideas de pequeños trabajos y añadía muchas cosas de cosecha propia. Me atrevería a pensar que Preminger, director fabuloso, tuvo la fortuna de contar con un trabajo muy notable, una excelente y bien desarrollada idea por parte de Caspary que él adaptó (con detalles independientes y excelentes añadidos) con magistral solvencia. 


Siguiendo el paralelismo, no podemos dejar de apuntar como Caspary se expresa con sapiencia, a través de los maliciosos labios del sarcástico Lydecker, acerca de los riesgos de la clase de enamoramientos que se producen entre vivos y difuntos, un concepto que el propio Hitchcock llevó un paso más allá en Vértigo: De entre los muertos (1958). Waldo no conoció a Scottie Ferguson, aunque, de haberlo hecho, le habría advertido al detective de San Francisco en los mismos términos que a su aliado McPherson. 



Asimismo, no dejen de prestar atención al elemento onírico con que nuestra escritora inunda todo lo relativo al caso, alternándose las fantasías y anhelos con pesadillas de desasosiego. Pocos de los sospechosos en el asunto pueden caer en brazos de Morfeo con la conciencia tranquila, manteniéndose alejados del espectro de Laura, todavía muy poderososo. 



El alma del fallecido Patroclo regañaba a Aquiles porque, cuando dormía, le olvidaba. No obra así Laura, perenne vigilante en su apartamento, convertida ya en un mito de la literatura y del cine negro... 



EDICIÓN MANEJADA:



-CASPARY, V., Laura, Alianza Editorial, Madrid, 2016. Traducción a cargo de Pilar de Vicente Servio. 



ENLACES DE INTERÉS:



-EL RETRATO DE LAURA HUNT



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-http://www.casadellibro.com/libro-laura/9788491043928/3028373



-https://en.wikipedia.org/wiki/Laura_(novel)#/media/File:LauraNovel.jpg



-http://prettysinister.blogspot.com.es/2014/12/ffb-laura-vera-caspary_8.html