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domingo, 7 de junio de 2020

NADA


Año 1971. Woody Allen acaba de publicar Cómo acabar de una vez por todas con la cultura. En su versión al castellano, la editorial Tusquets matiza en la contraportada que el primer paso que debería dar el cineasta es acabar consigo mismo, puesto que Woody Allen es una de las personas más inteligentes que danzan por estos lares. En pleno 2020, a lo largo de sus deslabazadas memorias, el propio receptor del piropo intenta rehuir semejantes méritos, empeñado en mostrarse como alguien terrenal y bastante alejado de ese término difuso que conocemos como "intelectual". 



Actualmente, contamos con bastantes fuentes para reconstruir de un modo bastante certero la trayectoria de uno de los artistas más influyentes del pasado siglo en el séptimo arte en particular y el humor en general. Documentales, entrevistas, artículos periodísticos, crítica y un largo corpus que harán a muchos pasajes aquí descritos como ya conocidos. Curiosamente, seguirá insistiendo en la felicidad de su infancia, si bien hay algunos recuerdos de su relación materno-filial que matizarían esa insistencia. Como se dice en estos casos, nadie suele ser buen Sherlock Holmes de sí mismo. 



Por lógica vital, puede ser el último gran testimonio en primera persona de un tipo singular. Sinceramente, creo que el más detallado análisis fílmico son las minuciosas entrevistas de Eric Lax, un tremendo experto en la materia. Aquí no hay ese lujo de detalles, si bien en el vuelo de pájaro de un tipo que ha conseguido un ritmo de casi película por año, dejará alguna consideración sorprendente. En esa obsesión de Hollywood por la posteridad, su forma de enfocar las críticas y recordar que el futuro no va a hacer nada por nosotros tiene un punto de lucidez innegable. 


De hecho, uno de los puntos más atractivos de la presente obra son las pequeñas pinceladas que él deja de su pasado con monólogos y sketches. Sinceramente, suena como si ahora se descubriera un manual de Cicerón con sus trucos para impresionar al jurado. En apenas unos párrafos es capaz de transmitir su pericia puliendo un chiste, su forma de insertarlo en el tempo justo y cómo sabe cuando ha funcionado o los motivos de no lograr la carcajada. Seguiremos, eso sí, preguntándonos de qué habló exactamente en aquel almuerzo con Groucho Marx. 



Pese a su propia reiteración en afirmar que se parece poco a los personajes que interpreta en sus filmes, Harvey Meltzer y David Panich están presentes en Todo lo demás (2003), además de una de las relaciones amorosas más intensas y con altibajos de su vida sentimental. También es una delicia cualquier recuerdo con Diane Keaton, formidable actriz con otra biografía de alto interés que espero pueda ser comentada en el blog a lo largo de las próximas semanas.



Quedan revindicadas figuras como Jack Rollins, verdadero mentor y agente durante los primeros años. Asimismo, habrá referencias a directores de fotografía, actrices, montadores, dialoguistas y ese recuerdo que una obra cinematográfica siempre es deudora de muchos esfuerzos. Admirador de Bergman, Allen tiene una percepción curiosa sobre su legado, teniendo aversión a Manhattan (1979), considerada un clásico por varias generaciones. Si bien tiene momentos en que profundiza algo, es mucho más sencillo verle apasionado por Un tranvía llamado deseo (1951), debido a su devoción absoluta por Tennesse Williams, antes que por su filmografía. 


Lógicamente, uno de los puntos más esperados era su versión de la famosa disputa con Mia Farrow. Sin duda, una relación con muchos vaivenes y que culminó de la forma más triste posible, con acusaciones de extrema gravedad. Puesto que en todos los mentideros públicos se vertieron opiniones tajantes sobre el asunto, parece de justicia que el propio Allen presté su consideración. Unos pasajes para leer con calma e intentar sacar conclusiones, no obviando que es mucho más compleja la realidad que el taxativo titular de las redes sociales. 



Pese a sus intentos de distanciarse de cada alter ego que ha tenido en la pantalla, considero, modestamente, que en Recuerdos (1980) están bastantes de las claves de la filosofía vital de un individuo que ha tenido la perspicacia de reconocer la influencia de la suerte en muchas facetas de la vida. En sus periplos europeos, conoció a figuras como Roberto Benigni, a quien regaló un ejemplar del Satiricón como regalo de despedida. 



Cerrar las páginas de esta autobiografía no es eliminar cuestiones sobre esta figura artística tan interesante. Da la sensación de que Woody Allen ha sido un disfraz bastante útil para su creador a la hora de ocultarse. Decía García Márquez que hubo un héroe que tuvo el valor de dinamitar su propia estatua. Allen, a su manera, muestra la perspicacia artística de no querer perder mucho tiempo analizando su trabajo. 



BIBLIOGRAFÍA:



ALLEN, W., Woody Allen. A propósito de nada. Autobiografía. Alianza Editorial, Madrid, 2020. Traducción: Eduardo Hojman. 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



- https://www.alianzaeditorial.es/libro/libros-singulares-ls/a-proposito-de-nada-woody-allen-9788491819950/ [Propiedad de la fotografía: Alianza Editorial] [Consultada el 05/06/2020]



- https://www.65ymas.com/ocio/libros/woody-allen-cuenta-su-cena-privada-con-felipe-vi-en-nueva-york_15527_102.html [Propiedad de la fotografía: 65ymas.com] [Consultada el 05/06/2020]



- https://www.filmaffinity.com/es/film964279.html [Propiedad de la fotografía: Filmaffinity] [Consultada el 05/06/2020] 

domingo, 12 de enero de 2020

LAS NUEVAS RUTAS DE LA SEDA


Los caminos siempre terminan conduciendo a algún sitio concreto. La conformación de rutas alrededor de productos y países esconde muchos siglos de Historia compartida. En ocasiones, también de enfrentamiento. Pero nunca es nada dejado al azar. Desde la primera centuria antes de Cristo, la ruta de la seda marcó el devenir de la confluencia entre Occidente y Oriente. Peter Frankopan, catedrático de la universidad de Oxford, ha intentado seguir la pista de un mundo cambiante y donde ese Gran Juego del que hablaban los imperialistas británicos ha modificado por completo sus reglas. 



Lo primero que llama la atención de la obra Las nuevas rutas de la seda: presente y futuro del mundo es la importancia del escaparate. Los telediarios en Occidente brindan una atención muy destacada a las cuestiones de algunos países, mientras que otros aspectos quedan ocultos, haciendo que parezcan poco relevantes. Por ejemplo, la tensión en la frontera entre dos potencias como la hindú y la china ha estado a punto de estallar en varios compases del pasado, siendo un pulso que no es tan publicitado como debiera. 



Hubo una época en la que la explicación de los eventos históricos en este lado del globo se hacía desde un punto de vista eurocentrista y limitado a la memorización de batallitas con trazos de las grandes personalidades que lo desencadenaron. Frankopan nos lleva en sus pasajes por la intrahistoria, el ambicioso mundo de las grandes empresas, el desarrollo tecnológico y la geopolítica a largo plazo.


Todo ello no exonera de que haya muchos nombres propios. Donald Trump es frecuentemente mencionado en las páginas, desde sus tweets reprochando la presunta ingratitud de Pakistán a su jactancia sobre cómo podría arrasar Estados Unidos a Afganistán en apenas una semana de guerra. La personalidad histriónica del mandatario norteamericano genera muchos titulares y escenifica la división interna de la que ha sido la gran potencia mundial en el pasado siglo XX, mientras que China se está erigiendo en un verdadero coloso que desafía de forma clara esa preponderancia.



Un trasvase de intereses que se puede reflejar en cuestiones tan curiosas como la decisión de Arabia Saudí de insertar el idioma chino como lengua extranjera en todas sus etapas educativas. El liderazgo que está obteniendo Pekín en el resurgir asiático es analizado de forma detallada en capítulos extensos y que aportan una gran cantidad de datos estadísticos que dejan claro el potencial del que estamos hablando.



Otra pieza esencial de dicho tablero es la Rusia de Vladímir Putin, actual presidente de la Federación Rusa y cuyos anteriores mandatos ya han generado no pocas críticas por sus líneas de actuación interior y exterior. El propio Trump ha sido acusado por sus adversarios políticos de deber muchas ayudas a Moscú en su elección, mientras que a nivel comercial hay varios puntos de ruptura que deben ser considerados y hacen impreciso ese futuro conjunto.


Una de las ironías es que, en varios sentidos, sucede incluso en esta loable investigación es caer en un exceso de perspectiva occidental. Se observan más los caminos de Washington que los surgidos alrededor del gobierno del presidente Xi, herencia de una hegemonía que llevó a Francis Fukuyama a lanzar las campanas estadounidenses al vuelo tras la caída del muro de Berlín. La decadencia, o no, del modelo de norteamericano y de Europa del Oeste no debería ser en sí una cuestión positiva o negativa en sí misma.



Las enormes reservas petrolíferas y de gas natural son dos de los factores más concluyentes que llevan a explicar este giro político-económico que promete convertir a Asia en el eje vertebrador de un futuro cercano. Poniendo ejemplos como el reciente Brexit de la Unión Europea, el autor concluye que en Oriente se producen movimientos de signo contrario: unionistas que explican ese ascenso. En dicho punto se podría matizar, puesto que nada implica que no puedan suceder resistencias y brotes nacionalistas que cuestionen el liderazgo de China sobre los Tigres Asiáticos sin ir más lejos.



Sin duda, desde el descabellado intento de compra de Groenlandia por parte de Trump hasta el alarmante cambio climático, hay muchas cuestiones en este mundo globalizado que demuestran que todo está interconectado. Desde la alarma china por los reconocedores faciales de la cadena de comida rápida Kentucky Fried Chicken a los problemas de Hillary Clinton con el correo electrónico, ex Oriente lux. 



BIBLIOGRAFÍA:



- FRANKOPAN, P., Las nuevas rutas de la seda: presente y futuro del mundo, Crítica, Barcelona, 2019. 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



- https://www.casadellibro.com/libro-las-nuevas-rutas-de-la-seda/9788491991458/10044212?gclid=EAIaIQobChMIhb_HuvHs5gIVVoXVCh1EGw7DEAQYASABEgIOy_D_BwE



- https://www.europapress.es/internacional/noticia-china-anuncia-reunion-trump-xi-no-impondran-mas-aranceles-partir-enero-20181202021053.html



- http://www.atto-co.com/es/wp-content/uploads/2019/06/Mapa-de-la-ruta-de-la-seda-antigua.jpg

domingo, 29 de octubre de 2017

UN LOBO NO QUINTEIRO


Cuando Santiago Segurola y Enric González coinciden en que un libro de periodismo es el mejor de año, hay que agudizar el oído. Fariña ha sido objeto de constantes re-ediciones desde su publicación. Tampoco obedece al azar ese dato. ¿De qué trata la narración de Nacho Carretero? Pues de un tema poco propicio para elevar el espíritu, aunque muy real. Sus páginas nos hablan de contrabando, alijos, narcotráfico y los señores do fume. De una realidad que dejó heridas abiertas en Galicia, si bien también dinero fácil y corrupción, con destacadas personalidades mirando a otro lado. 



Todo comenzó con las leyendas de la Costa da Morte. Un lugar propicio para las fabulaciones, arena de meiga y caprichos de los océanos, lugar para la astucia y en engaño, buscando propiciar el naufragio de buques para abastecerse de sus bienes. Una piratería a pequeña escala que se iría refinando, encontrando el monopolio de productos como el tabaco, fuente de riqueza para localidades económicamente deprimidas en Portugal y España durante los comienzos del siglo XX. El pulso de las descripciones, las fuentes consultadas y el humor socarrón a la gallega de Carretero convierten esos primeros capítulos en un rito de iniciación para comprender qué es lo que estaba por venir. 



El contrabando a pequeña escala se fue tornando en un gremio casi familiar, incluso con beatífica complicidad de vecindades y policía. En verdad, como en el arranque de una cinta de Scorsese, aquellas personas traían dinero, ayudaban y proveían de artículos que hubieran sido impensados de no ser por su actividad. En no pocas ocasiones, su habilidad para burlar fronteras y aduanas rozaba la genialidad. 



Con todo, nadie podía imaginar la transformación que estaba a punto de suceder. A Ría de Arousa fue convirtiéndose en un secreto a voces, un lugar donde, de la noche a la mañana, los millones volaban y la nueva mercancía estrella convirtió a los contrabandistas más audaces y con menos escrúpulos en señores del narco. Fariña tiene un añadido espectacular, unos mapas excelentemente descritos que explican con precisión de cirujano los cerrados círculos familiares involucrados y las rutas de entrada. Incluso los líderes del Cartel de Cali decidieron que debían recurrir a sus colegas gallegos para hacer penetrar su droga en Europa. 



Si alguna vez pensaron que Airbag (1997) o Agallas (2009) fueron hiperbólicas, cuando atiendan a la reconstrucción biográfica que Carretero realiza de figuras como Sito Miñanco, se darán cuenta de que ambos filmes se quedaron muy cortos. Más allá de la anécdota, la indagación del periodista lleva a morder en el nervio del asunto. No solamente comieron ricos mariscos y condujeron lujosamente coches horteras, aquellos señores del narco gallego pusieron capital para negocios, financiaron partidos políticos e incluso supusieron una inyección económica para clubes de fútbol.  



Un caudal de plata que justificaba las miradas a otro lado. Eso sí, las madres, como siempre, fueron quienes no olvidaron, las que vieron e reguero de zombificación que aquellos "benefactores" dejaban en la juventud de su tierra. Las Puertas del Pazo de Baión ejercieron el rol de mudo testigo de un gran acto de dignidad, de una valentía que empezó muy solitaria y fue avergonzando con su ejemplo al resto para evitar que se permitiera a unos pocos convertir sus casas en un narcosantuario.


En un marco de falta de escrúpulos, violencia y desconfianza, son verdaderos oasis esos pasajes para la lectura. También hay otro capítulo maravilloso, "Dejadnos vivir", una historia demasiado hermosa para ser falsa, el canto por una generación perdida. A veces, se abusa de esa coletilla para justificar políticas funestas y eludir responsabilidades, pero, sin duda, entre la década de los ochenta y los noventa se puso frente al paredón a una juventud inexperta, en un marco de desinformación sobre los efectos que realmente tenían las drogas. Es imposible leer esas líneas sin sentir un nudo en la garganta. 



Simplemente, la obra no nos da descanso. Tampoco se la pedimos como público, pues va haciéndose más adictiva a cada compás que ocurre. Veremos llegar las primeras operaciones contra el narco, las dificultades, esfuerzos, riegos, connivencias y juegos de poder entre unos y otros. No olvidemos, por ejemplo, la importancia que tuvo este escenario en la futura carrera publica del juez Baltasar Garzón. De Charlines a Oubiñas, pasando a una generación actual más cauta, menos ostentosa, que sabe escoger el par de golpes anuales para balancear su economía. 



Escrito a calzón quitado, Carretero parece empeñado en una misión: esto no puede olvidarse. Sucedió. Libros como Fariña nos permiten recordarlo. Además, obviamente, de saber que no se ha terminado. Apasionante e imprescindible. 



BIBLIOGRAFÍA: 



-CARRETERO, N., Fariña, Libros del K.O., Madrid, 2015. [Novena Edición]



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES: 










domingo, 28 de mayo de 2017

UN RECORRIDO POLÍTICO


Julio Anguita es un caso excepcional dentro de los antiguos dirigentes políticos de España. Pero no debería serlo. Tras ser una de las voces representativas del partido Izquierda Unida, este protagonista de la vida pública volvió a su labor docente en Córdoba, siguiendo hoy en día disfrutando de la pensión correspondiente a dicha actividad. No hay consejos de administración ni otras prebendas que tanto han abundado en el panorama actual. Ahí radica lo excepcional, irónicamente por haber hecho lo normal. Probablemente debido a ello, hoy en día tenga incluso más popularidad y predicamento que en su época de alcalde o portavoz. En el contexto de la crisis socio-económica que golpea el tablero, esta reciente y exhaustiva entrevista que hizo Juan Andrade sobre su trayectoria resulta de sumo interés.  



El hecho de que ambos interlocutores tengan una formación humanística propicia el entendimiento, siendo una batería de preguntas sin tregua pero sin crispación, generándose un clima de repaso, de un delicado "atraco" a la memoria que posee una persona que vivió en el ayuntamiento la intentona de golpe de estado cierto 23F, dando una versión del mismo muy alejada de lo que dicen las crónicas oficiales. Esta capacidad de no tener pelos en la lengua pero educación en las formas ha sido una de las grandes bazas a favor de Anguita, pues, se comparta o no su ideología, siempre suele presentar una coherencia en su discurso. 



Miembro de una familia de militares, económicamente acomodada y de posiciones conservadoras, esta obra es una ocasión de profundizar un poco en su infancia y primeros años. Hermético en todo lo relativo a su esfera privada, Andrade por lo menos nos ayuda a trazar un fresco de la Córdoba de aquellos días. Su decisión de convertirse en comunista marcó un Rubicón sin el que no se explicaría a este personaje, algo que se desprende en el corpus de lecturas que da a lo largo de estas páginas. ¿Qué conclusiones podemos sacar tras este recorrido? 


En primer lugar, que se trata de un estudio que permite entender mejor los engranajes de los partidos, útil desde el punto de vista de quienes somos profanos en la materia. Para la ciudadanía en general, los tecnicismos económicos y políticos parecen escritos en copto, por lo que aquí hay una oportunidad de ahondar más en cuestiones de las disciplinas desde el punto de vista interno, funcionamiento, etc. Célebre por su frase "Programa, programa, programa...", en esos detalles también se desprende uno de los talones de Aquiles que algunos han creído presenta este dirigente: una marcada carácter terco en ciertos procedimientos, capacidad de enrocarse sin flexibilidad. 



No solamente por el frívolo anecdotario, resultan sugestivas sus opiniones sobre otras personas de su organización, así como de los rivales que tuvo en la arena política. Particularmente en los casos de Felipe González y José María Aznar, argumenta con detalle sus críticas a sendas figuras y por motivaciones diferentes. Su panorama es menos idílico del habitual, censurando el período más turbio del gobierno socialista y despertando letargos de quienes todavía afirman que la época del segundo fue la del gran auge económico, sin observar que se estaban colocando los cimientos del futuro descalabro (exceso de inversión en el ladrillo, especulación, etc.). 



Una sagacidad de análisis medido que él mismo se evita para hablar de otras etapas del mundo contemporáneo (y, en su caso no es por lagunas históricas) cuando afectan a su ideología. Sobre las aristas más oscuras de la URSS, sin negar su existencia, corre un tupido velo, mientras que también establece una serie de generosos matices para algunos dirigentes de la izquierda, especialmente en el contexto de América Latina. Argumentando que él haría esos reproches pero desde la misma trinchera y no en público, personalmente me parece una cuestión impropia de una persona de su inteligencia, pues no alteraría su discurso ser capaz de señalar los desmanes que puede terminar generando cualquier ideología en determinadas aplicaciones.  



En el apartado cultural se revelan gustos que pudieran parecer sorprendentes en él a simple vista, desde la zarzuela a una juventud muy vinculada al teatro. En corpus teóricos muestra su fascinación por Antonio Gramsci, estando también al día en la disciplina que estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba, desde estudios clásicos a los últimos trabajos que ha sacado Josep Fontana, entre otros. Es una pena, uno ignora si por carácter intimista o porque su obsesión socio-política le hace orientar su ocio a esas cuestiones también, que no sea así de detallista para el terreno de la ficción en las letras o la filmografía, siendo más parco al describir esos aspectos. 



Se nota en esta biografía que Andrade está en una gran armonía de pensamiento con su entrevistado, siendo probablemente el único tema puntilloso tratado el del fallecimiento de uno de los hijos de Anguita mientras actuaba como corresponsal de guerra en Irak. Aunque nunca ha dado excesivos detalles del asunto, es sabido que condenó vivamente la política española por haber apoyado esa intervención armada y los intereses que se ocultaban. 



Al terminar de leerlo, Atraco a la memoria nos tienta a que otras personas formadas en periodismo y el campo humanístico se atrevan a hacer este tipo de recorridos con otros dirigentes de esos años. Una charla profunda y sin prisa en la época de youtube y el titular raudo en las agencias de información. No se trata de asentir ante todo, pero sí de comprender por qué se tomaron determinadas decisiones y cómo las sintieron sus protagonistas directos. 
  


BIBLIOGRAFÍA: 



-ANDRADE, J., Atraco a la memoria. Un recorrido histórico por la vida política de Julio Anguita, Akal, Madrid, 2015. 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTE ENLACES: 






-http://contandolossesenta.blogspot.com.es/2015/11/julio-anguita-atraco-la-memoria.html



-http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/anguita-andrade-construyen-juntos-una-memoria-incomoda_1019875.html

sábado, 18 de marzo de 2017

LA DOLOROSA VERDAD


A lo largo de la Historia, la esclavitud de seres humanos se ha mostrado como uno de los negocios más lucrativos que pueden realizarse. Ya fueran los asientos negreros para llevar esclavos "habidos en buena guerra" en galeones o los siervos de la gleba adscritos a la tierra del amo, esta cruda realidad se ha fundamentado en una lógica económica tan siniestra como irrefutable. La popular y polémica periodista italiana Loretta Napoleoni trae recientemente un libro poco apto para elevar el espíritu: Traficantes de personas: el negocio de los secuestros y la crisis de los refugiados. 



Firma de prestigio, corresponsal en diferentes países de Oriente Próximo, Napoleoni se ha caracterizado por mantener una línea muy volcada en materia de terrorismo, uno de los temas candentes de la actualidad en Occidente y que más preocupa a sus habitantes. Estas páginas nos llevarán desde el tráfico de cocaína en África, pasando por la piratería en las costas somalíes hasta llegar a la financiación que obtiene Al Qaeda del secuestro de rehenes.  



Cada capítulo resulta más crudo que el anterior en cuanto a la observación de dramas personales se convierten en frías cifras. Siempre hemos sospechado que hay rehenes y rehenes para el pragmatismo de los gobiernos, pudiendo depender mucho el eco de una tragedia según los medios decidan darle cobertura o no. Unas guerras de propaganda donde lo que nos llega de verdad tiene una dosis mínima. Buena conocedora de la temática, la autora da en varios pasajes una clase magistral de nuestra capacidad de consumir sin filtro distintas noticias.


Uno de los temas que más saldrán mencionados es la célebre crisis de los refugiados. Un drama que, con todo, resulta extremadamente rentable a unos pocos. Aunque no siempre pueda dar los nombres, la periodista italiana ha realizado muchas entrevistas a negociadores y especialistas en estas lides, quienes terminan siendo desapasionados de su oficio, una deshumanización que toman como aliada imprescindible para enfocar un juego donde un error puede ser fatal. 



La propia Napoleoni se excusa al final de su trabajo por su manera cruda de reflejar algunos hechos. Particularmente devastadora es su manera de presentar los errores cometidos por personas jóvenes e idealistas que acuden a zonas de crisis con el corazón lleno de buenas intenciones y la cabeza demasiado utópica para poder asimilar la verdad. En algunos de los acontecimientos presentados casi pareciera que esos involuntarios rehenes fueran acusados de ser los culpables de que organizaciones terroristas logren botín. 



Se aportan asimismo otros prismas de la historia. Particularmente interesante es la compleja red de tribus que organizan y redistribuyen los beneficios entre los piratas somalíes, actividad que otros vecinos y familiares suyos justifican como la única medida que los países "civilizados" les han dejado para huir de la extrema pobreza. Naturalmente, Siria será otro país muy citado en esta disertación por los motivos que ya todos sabemos.


Aunque pueda resultar paradójico por el grado de desarrollo alcanzado, pocos continentes presentan las facilidades para el comercio de personas que Europa. Una vulnerabilidad que presenta mil riesgos, incluso algunas de las sociedades con mejores sistemas educativas en países como Dinamarca son susceptibles de sufrir brotes de xenofobia y dudas sobre sus emigrantes ante el determinado tratamiento de algunas noticias.



De contextos enardecidos surgen movimientos que explican auges como el mantenido por partidos de extrema-derecha durante los últimos años. Los más castigados, como no podía esperarse otra cosa, son los propios protagonistas de estos éxodos. En condiciones inhumanas y sin garantías reales de obtener la meta, una persona que huya desde Mosul a otra zona podría dejarse en el camino la cifra de 7.000 euros por el trayecto.



Una serpiente codiciosa que se refleja en muchos rincones sin entender de credos religiosos o políticos. No pocos bienintencionadas voluntades voluntarias son captadas en zonas de frontera de guerra para ser traicionadas por sus presuntos "guías" en cuanto ponen un pie en territorio hostil, revendidas a secuestradores ansiosos de turistas con familias, amigos y gobiernos a los que poder presionar. Un libro directo, rudo y desmitificador. No estaremos de acuerdo con muchas cosas, tampoco resulta una lectura agradable. Pero es imprescindible.


FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-https://www.casadellibro.com/libro-traficantes-de-personas/9788449332487/4138488



-http://www.actuall.com/democracia/experta-refugiados-los-nuevos-yihadistas-saldran-los-campos-refugiados/



-http://www.hablandoconletras.es/entrevistas-escritores/

sábado, 28 de enero de 2017

WILLKOMMEN


Willkommen. Bienvenue. Welcome. Cae la noche en el Kit Kat Klub. Ocupen su localidad y presten todos atención, puesto que está a punto de levantarse el telón, habría pregonado el maestro Sabina. Nos encontramos en el Berlín de la década de los 30, una fría Nochevieja donde la persona turista debe buscar un poco de calor y compañía en el primer rincón acogedor. Entre las perturbadoras noticias sobre el movimiento nacional-socialista de Hitler y sus seguidores, este escondido cabaret permite recordar que hay otras cosas en la vida que oscuridad, un refugio para huir de la soledad y los problemas. Todo el mundo real queda fuera cuando Sally Bowles extiende una hermosa pierna enfundada en una media y pide que la invites a una copa. 



Aterriza durante estos días el musical de Broadway por Córdoba, Cabaret irrumpe con fuerza y con todo el dispendio que tiene una obra clásica cuya adaptación a la gran pantalla (1972) la terminó de consagrar en el imaginario popular. Bajo la dirección de Jaime Azpilicueta, una gran puesta en escena nos introduce de nuevo a estos queridos personajes, con el libro de Joe Masteroff y la música de John Kander. La butaca se gana su precio, créanme.  



José Carlos Campos aparece de inmediato para convertirse en Cicerone, maestro de ceremonias paganas y Marqués de Sade si se tercia para este viaje al pasado donde vuelven a aparecer temas como Money Money, Cabaret, Willkommen, etc. Y, de inmediato, el personaje de Cliff (Alejandro Tous), el aspirante a escritor que, como Peter Parker le hubiera podido decir, no sabe que he has just hit the jackpot cuando se topa con una pelirroja (Cristina Castaño) que es la reina de ese micro-cosmos: Sally Bowles. 



Un triunvirato de protagonistas que lucen tanto en los números de baile como con sus diálogos chispeantes. Hay mucha tela que cortar en estos romances que transcurren con un telón de fondo muy concreto. Ello se adereza sabiamente con distintas subtramas algunas tan encantadoras como la de la casera Schneider (Amparo Salazar) con Herr Schultz (Enrique R. del Portal), mientras se van desarrollando nuevos afectos y surgiendo peligrosos odios.  



Y es que conforme más se rasca la superficie del viejo tugurio, más aristas vemos en unas personalidades complicadas. Pueden cambiarse nombres (e incluso nacionalidades, puesto que en el famoso film, el personaje de Michael York era inglés, aquí norteamericano) y adaptaciones del libreto, pero el intrigante triángulo que va a conformarse con un amigo alemán a quien Cliff encuentra en su viaje en tren que lo lleva a la capital bávara siempre generará expectación. Interrogándose sobre la orientación sexual de Cliff, la inteligencia natural de Sally la lleva a una reflexión maravillosa: "¿Qué más da? Al final lo que todos somos es personas. Si me preguntases por qué me pinto las uñas de verde, simplemente contestaría que es porque me gusta. Lo otro es igual". 



Realmente, existen pocas cosas con más gancho que los perdedores con atractivo y carisma. Las personas vencedoras siempre terminan hallando la crónica oficial que esconderá sus cadáveres debajo de la alfombra, mientras que la honestidad desnuda de las sinrazones y penalidades de los integrantes de esta Corte de los Milagros bohemia producen una inmediata curiosidad. 


Hasta el mes de febrero, Cabaret seguirá celebrando su cincuenta aniversario tras recorrer más de una treintena de ciudades españolas y con más de quinientas funciones a sus espaldas. Algo sigue enganchando al auditorio sobre esta atmósfera de bohemia y copas, una promesa de reírse de la vida con una gran carcajada, como si los encantos y los placeres de don Carnal nos permitieran entrar en la fortaleza de la máscara roja que concibió Edgar Allan Poe.



Lástima que la realidad, como le ocurre a nuestros protagonistas, siempre encuentre una manera de colarse por la puerta. Por más que busquen huir de la política y la inflación del marco, al final el hambre aprieta y todos somos capaces de hacer lo que fuere por un poco de dinero cuando estamos ante la espada y la pared. Comprendemos que la huida es terriblemente seductora cuando el compromiso puede traducirse en cristales rotos y noches de cuchillos largos.  



Pero ya saben el dicho del maestro de ceremonias: Entre aquí, la vida es hermosa en el cabaret. Las chicas son divinas. Incluso la orquesta es divina. Durante unas horas en el Gran Teatro, sin duda, así fue... 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES: 



-Gran Teatro de Córdoba, Cabaret, sesión del día 28 de enero de 2017 [Fotografía realizada por el autor del blog]







domingo, 25 de diciembre de 2016

ALMAS ROTAS


Era un líquido que salía a borbotones y del cual emanaba un aroma parecido al aceite. Acostumbrados a la costa mediterránea, el historiador Robin Lane Fox advertía que no podíamos ser muy severos con los oficiales del ejército de Alejandro Magno cuando, mientras preparaban su campamento cerca del río Oxo en el año 328 a.C., no fueron capaces de identificar con exactitud el petróleo. Aristandro, sacerdote y adivino de la confianza del monarca, auguró que el nuevo elemento presagiaba grandes trabajos y penalidades, aunque con el resultado final de una gran victoria. Languideciendo el 2016, no caben dudas en afirmar que seguimos aguardando que el conflictivo combustible traiga ese anunciado triunfo.  



Javier Espinosa y Mónica García Prieto brindan, entre otros testimonios de gran valor, el viaje que hicieron al refugio bajo tierra de un caudillo local en una Siria sumergida en guerra; una figura revalorizada en cuanto su flotilla de camiones para transportar los barriles le otorgaban atributos de soberano en su pequeña taifa. Una pareja de periodistas que nos lleva a un asunto del que se nos habla mucho en telediarios y redes pero del que sabemos muy poco: Siria, el país de las almas rotas es un libro descarnado, el cual nos arroja algunas verdades que desconocíamos. 



Todo comenzó en marzo de 2011 cuando se inició una oleada de manifestaciones contra el régimen de Bashar al-Asad. Corresponsales de prestigio y con una amplia trayectoria a sus espaldas, de su alianza surge una crónica compleja y alejada de los blancos-negros al que somete el titular sensacionalista o la simplificación grosera. De inmediato abrimos sus páginas, nos vemos sacudidos por la desproporcionada e inhumana represión de un alzamiento en sus primeros compases de corte pacífico. Las tropelías de las autoridades sobre sus opositores fueron radicalizando a los alzados, generándose una guerra civil que iría más allá ante la opinión pública, habida cuenta del papel geoestratégico de Siria. 


Poco han cambiado muchas de las directrices de las potencias a este respecto. El siglo XIX alumbró el Gran Juego, los distintos movimientos y alianzas orquestadas por la rivalidad mantenida entre el Reino Unido y Rusia por el control de puntos vitales en Oriente. Hoy en día, altos poderes en Estados Unidos, Israel, Turquía o la propia Rusia, entre otras naciones, siguen mirando el tablero de manera pragmática y desapasionada.  



Un recorrido por las inhumanas condiciones de los campamentos de refugiados en el Líbano, la tensión por los movimientos migratorios en la frontera turca, el empleo de armas químicas contra población civil. Espinosa y Prieto mantienen la compostura para acercar la historia de una derrota, de un sueño de libertad que se va envenenando por todos sus frentes. Y es que ellos mismos vieron con estupor como ante la desatención del resto del globo, una célula tan peligrosa como ISIS fue penetrando en Siria para obtener sus propios y salvajes fines. 



Antes de la locura, distintos habitantes de aldeas comerciaban e intercambiaban sin importar si el vecino era suní, alauí o cristiano. Paulatinamente, mujeres que habían sacrificado todo por un futuro mejor para su país se encontraban con un califato donde el primer soberbio con un Kaláshnikov determinaría cómo deberían vestir. Una perversión religiosa que no solamente abarca al propio ISIS y sus capacidad nada desdeñable de sacar tajada de la adversidad de los oprimidos, sino consentida, en no pocas ocasiones, por sus supuestos enemigos, encantados de venderles armas o utilizarles como perros rabiosos ante los que mostrarse ellos como los únicos poseedores de la vacuna. 

   
Por supuesto, es una obra con la que también es pertinente tener una mirada crítica, pues es una lectura apasionada y donde sus protagonistas, inevitablemente, terminan tomando partido. A este respecto cabe destacar alguna consideración en la red (guerras posmodernas) donde se ponen de manifiesto las complejidades en la recolección de testimonios en lugares tan conflictivos como Gaza, Cisjordania, etc.  



Recaudos que ya hablan muy bien de este trabajo, inclusive para cuestionarlo. Nos torna críticos, queremos saber más, situar las cosas en el mapa, ver disparidades en las cifras, observar qué es lo que se ha dicho y cuál ha sido la verdadera puesta en práctica del mundo ante este grave problema. De repente, Siria deja de ser una cuestión lejana para conocerla, aunque sea someramente, en su superficie.



Como triste epílogo, hace apenas unos días que un pistolero abatió a tiros a Andrei Karlov, embajador ruso en Turquía. El asesinato de una persona ejecutada a sangre fría, grabado en directo y con el grito de su verdugo: "Alepo, venganza". Nada nuevo en un conflicto repleto de almas rotas. Ese juego de ignorancia y que convierte en cifras la destrucción de los habitantes de barrios que habían existido durante siglos, mientras presuntos salvadores corren a susurrar a los supervivientes que la única solución es convertirse en corderos de sacrificio, 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-https://www.amazon.es/Siria-Pa%C3%ADs-Almas-Rotas-DEBATE/dp/8499925960



-http://www.elcultural.com/revista/letras/Siria-el-pais-de-las-almas-rotas-De-la-revolucion-al-califato-de-ISIS/38306 [Fotografía tomada por I. Prickett, refugiados sirios en la frontera turca]




domingo, 3 de abril de 2016

EL PODER DEL TERROR


Ojalá fuera algo distinto, pero la violencia y el terror tienen una cota de poder que no se puede negar. De hecho, debe admitirse que son dos fuerzas que, combinadas en su salvajismo, suponen un impacto nada desdeñable, aprovechado en diferentes etapas históricas para subyugar, coaccionar y rendir al resto. Apenas han pasado poco más de una semana, pero ya empiezan a vislumbrarse algunos de los posibles efectos de los atentados que sufrió la capital belga de Bruselas. Un sangriento y triste episodio que ha recordado a los acontecimientos de París. Muchos añadirán aquí lo que está ocurriendo en Oriente Medio, África y otros rincones del globo, porque el Viejo Continente siempre ha pecado de etnocentrismo a la hora de explicar las cosas. 



Las redes sociales, una herramienta que hace apenas poco más de una década era casi impensable, dejaron constancia del hecho. Como en anteriores ocasiones, se crearon eslóganes, se subían fotografías de las principales concentraciones en el país belga y se escribía mucho sobre el tema. A pesar de que muchas de esas manifestaciones de solidaridad se hacen con la mejor de las intenciones, no es menos cierto que pueden ser fácilmente puestas en entredicho en su efectividad. Por ejemplo, Arturo Pérez Reverte incendió pronto Twitter con irónicos comentarios acerca de cómo los yihadistas estarían temblando ante la proliferación de lemas "Yo soy Bruselas". Periodista de raza en su época (me viene a la mente Sarajevo, entre otras zonas que cubrió), buen escritor y polemista extremo, la daga vizcaína del académico entraba dentro de su juego provocador y azotador del conformismo online; muy aplaudido por algunos, bastante contestado por otros. Más fuerte era su afirmación de que, salvo niños y perros, ya no había víctimas inocentes. Que las había desinformadas, inconscientes...el creador del capitán Alatriste cargaba, como se hacía en otros mentideros, un mensaje muy pesimista y, en el contexto de cuando fue publicado, más que hiriente por el trasfondo. 



Sorprende porque, entre otras virtudes, Reverte es un gran aficionado al cine del maestro Clint Easwood; especialmente, seguro que habrá visto una de sus obras maestras, Sin Perdón (1992). Allí, la veterana estrella de los spaghetti western cuestiona la gloria alcanzada por los míticos pistoleros: "Cuando matas a a alguien, no solamente lo matas a él, sino a todo aquello que es y será". El fatal accidente de haber estado en aquel metro a esa hora en Bruselas ha cortado vidas que tenían un futuro, aspiraciones, gente que conocer, trabajos que desempeñar, libros que leer...Todo en pos de una orgía sangrienta, un disparate que hace convencer a algunos de que sacrifiquen lo más preciado que tienen, su vida, para explotarse ante perfectos desconocidos. Y con todo, en eso sí estoy dispuesto a darle la razón a quienes son ácidos y críticos con el fenómeno surgido tras la triste jornada, hemos tenido suerte. Más que víctimas o verdugos, los de este lado de la bola de barra hemos tenido potra. Pueden ocurrir accidentes grotescos, verdaderas tropelías en nuestro hemisferio, pero, de momento, la proporción es menor que un día cualquiera en Irak, pongamos por caso.


Mucho se ha escrito, quizás desde la triste jornada de las Torres Gemelas, acerca de la necesidad o no de incrementar los controles de seguridad en el transporte público. Ventajas como los metros o aeropuertos se tornan en escenarios propicios para este tipo de carnicerías. La obsesión por la seguridad irá en aumento, a juzgar por lo que está aconteciendo. Por un lado, es un resultado lógico. En el otro, y es uno de los primeros puntos en las reuniones de la Unión Europea, este celo de seguridad puede ser aprovechado para fines menos protectores. En situaciones de crisis y amenaza, los partidos extremos y el miedo al otro encuentran un campo de cultivo perfecto. ¿Vamos a ser capaces de distinguir?



Independientemente de nuestro sentimiento religioso (o ausencia del mismo), la realidad dicta que nos unen muchas más cosas con un musulmán como Kareem Abdul Jabbar que con Donald Trump (no es casual tampoco que una figura política así haya aflorado en este contexto). También que miembros destacados de la Grande Mosquée de Bruxelles fueron a rendir tributo a los fallecidos. Es decir, hay una clara separación del infierno que representa ISIS, aunque esa no es la imagen que la organización terrorista pretende mostrar. No les beneficia, lo que les conviene es una clara apuesta por nosotros o ellos. Lo preocupante es la influencia que este tipo de locuras pueden llegar a alcanzar, y aquí sí se debe hacer una reflexión profunda.



Recientes artículos muestran como hay personas que se desplazan hasta el supuesto "paraíso" de ISIS, volviendo, los que tienen esa fortuna, aterrados ante una espiral de violencia y una lucha de facciones que poco o nada tienen que ver con la fe, salvo como excelente excusa para imponer el terror y unos valores atávicos que parecían desterrados. Pero, también es innegable que hay un problema de integración en los últimos años. Que hay segundas y hasta terceras generaciones que no se integran en Francia, Bélgica, Holanda, etc. Que están dispuestos a asesinar a gente a la que nunca vieron y suicidarse, El análisis de las fuerzas policiales debe ser exhaustivo, puesto que el peligro es grande. No se habla tanto de otra tarea que tiene menos que ver con las alambradas y verjas electrificadas, esas que tan cómodos nos hacen sentir en nuestra pequeña parcela aislada en la que nos aislamos. La política internacional de las últimas décadas responsabiliza a muchos de los que ahora harán discursos para proteger a unos ciudadanos que han sido ignorados hasta entonces.


¿Quién creo a los monstruos? Por calidad y cantidad de armamento, podemos deducir que alguien tuvo que vendérselo a esos bárbaros. Que desde la Guerra Fría hay prueba de que se adiestró y enseñó a muchos para que luego pudieran aplicar el terror, siguiendo el estilo de sus maestros. Ahora, lo que falta para sumergirnos del todo en la podredumbre es ser incapaces de distinguir, en caer en el odio racial. En la Europa de tiempos medievales, las autoridades consentían hacer la vista gorda en épocas de epidemias para que el grueso de la población expiase sus frustraciones contra los judíos. Ahora, pueden hacer rebrotes que nos hagan caer en ese malévolo juego con las oleadas de inmigrantes de esa franja que sufre en Oriente. Es mucho mejor eso para algunos que cargar con los propios errores, que ver qué nos ha llevado a este punto.



Y, por supuesto, que sigue habiendo víctimas inocentes. La gente cuyas vidas fueron sesgadas en Bruselas por un fortuito azar lo eran. También los de París, los refugiados sirios que vienen buscando lo más básico también... Es hablar de los mundos de yupi y no tiene ninguna relevancia o mérito hacerlo cómodamente desde un portátil en una zona donde uno no va a seguir perseguido por ello. La herocidad es en el caso de la disidencia de gente que logra desenmascarar a ISIS en su propio territorio, de aquellos que dan ayuda humanitaria en lugares como la frontera de Gaza; lo fue en el caso de aquellos que vieron la brutalidad del Holocausto e intentaron impedirlo, hasta a costa de sus vidas. Esta última centuria ha visto el poder del terror y a buena fe que es poderoso en su loco salvajismo.



Tal vez una gran parte de la población no seamos ni víctimas inocentes ni verdugos conscientes. Simplemente, voluntarios vendados, satisfechos en la desinformación... Lo menos que le debemos tras sucesos como los de Bruselas es tratar de subsanar eso.
   


FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



http://www.prensa.com/fotogalerias/Solidaridad-mundial-Bruselas_5_4443355626.html#!photo=7



http://www.seguridadenamerica.com.mx/noticias/de-consulta/secciones-revist-seguridad-en-america/noticias-sobre-seguridad-publica/21568-atentado-en-bruselas-mas-de-30-muertos-en-el-aeropuerto-y-el-metro



http://www.lavanguardia.com/internacional/20160323/40632355077/atentado-bruselas-en-directo.html

domingo, 20 de septiembre de 2015

ANACLETO NUNCA FALLA


El reciente estreno de Anacleto, agente secreto ha vuelto a traer a la palestra a uno de los ilustres espías de las viñetas españolas. Creada esta combinación de James Bond y Súper-Agente 86 de la mano de Manuel Vázquez, uno de los mejores y más corrosivos exponentes de la etapa dorada de la editorial Bruguera, el bueno de Anacleto merecía volver a la palestra. A pesar del recelo con el que muchos fans recibíamos las noticias que llegaban del film de Javier Ruiz Caldera, incluyendo la aparición de un hijo de la nada, el cual nunca existió en la saga, su visionado es un hermoso homenaje al personaje y su mundo. 



Ya la primera escena con Imanol Arias, encarnando a un Anacleto algo más talludito y con cabellos plateados, dirigiéndose a una misión en el desierto invita al optimismo. Vázquez, genial dibujante por naturaleza y vago por devoción, gustaba de colocar a su criatura en ese paisaje, puesto que era el que menos le exigía en cuanto a decorados. Sin embargo, los guiños van más allá de eso, resucitando varios de los clichés que existían en el universo original, digno de ser sacado del baúl de los recuerdos. 



Allí, el veterano Anacleto entra en la celda de un peligroso recluso que parece haber consagrado sus años de cautiverio en hacer ilustraciones del hombre que lo derrotó. ¿El nombre del villano, interpretado por Carlos Areces? Manuel Vázquez. Para el futuro del metraje, sería indiferente que el rufián se llamase Benito Pérez, pero, al hacerlo así, el guión adaptado de Fernando Navarro, Pablo Alén y Breixo Corral demuestra su conocimiento de la esencia de la serie de la que hablan. En efecto, Vázquez gustaba de hacer apariciones en el cómic de su agente como un temible y divertido oponente, incluyendo un intento de monopolizar el circuito de bicarbonato (historia que tuvo varias versiones) o una delirante trama de suspense donde él mismo iba secuestrando a sus personajes (la Abuelita Paz, Angelito, etc.) para no tener que dibujarlos.

Hay además, empero, una ventaja que me hizo ver un gran amigo, a la hora de esta adaptación. Si uno se viera en la tesitura de hacer un film sobre Mortadelo y Filemón o Zipi y Zape, que alguna vez ha pasado, tendría muchas, pero muchas historias a las que hacer frente. A lo largo de las décadas, Ibáñez y Escobar fueron dotando de unos rasgos únicos a sus creaciones, un universo personal y con una gran cantidad de lectores de varias generaciones. Anacleto, siendo un cómic excelente, fruto de la dispersión y menor producción de su autor, tiene la suficiente personalidad para ser reconocible, sin tener la losa de provocar una biografía para cada aficionado que lo ha imaginado a su manera. 



Hay muchos huecos (por no hablar de las más que cuestionables tiras de "negros" que Bruguera hizo de tebeos de Vázquez, a años luz del nivel exhibido por el original) que se pueden rellenar sin ofender a los puristas. Por ello, ese hijo del que se calza sus zapatos Quim Gutiérrez, despistado y engañado sobre la verdadera profesión de su progenitor, no chirría, especialmente porque uno tiene la sensación de que no es un parche para meter una trama romántica con el personaje de Alexandra Jiménez, sino que dan ritmo, buenos diálogos y una cosa diferente que acompaña al veterano agente, cansado de que ya no se puede fumar como antes (incluso otro icono como Lucky Luke se vio obligado a sustituir su tabaco por otros hábitos más saludables). 



Y, aquí está nuevamente el acierto, respetar lo que había antes. Las entradas secretas (un gran gag que Vázquez manejaba muy bien e Ibáñez supo llevar al máximo exponente con ciertos trabajadores de la TIA), el jefe (su presencia es escasa en metraje, compensada por tener a un actor de la talla de Emilio Gutiérrez Caba para encarnarlo), los bingos (verdadero vicio del creador de Anacleto, hasta el punto de que se rió de sí mismo en una monografía que dedicó a dicho juego)...


Suficientes ingredientes en las pantallas de los cines para recordar este domingo, un momento tan bueno como cualquier otro, al inefable de Ancleto quien, como bien se jactaba con aire de auto-suficiencia, nunca fallaba. Si en El gran Vázquez, una animación visitaba al dibujante para animarle con las tramas y sugerirle nuevos y absurdos inventos (una cámara-botijo, tremendamente práctica para no levantar sospechas), es bonito pensar que ahora la versión "malvada" de Vázquez devuelve el favor a uno de sus hijos más afamados. 



Para los interesados en el tema, no pueden prescindir de la lectura de un detallado libro coral sobre diferentes aspectos de este artista (VARGAS, J. J. (coord.), El gran Vázquez: Coge el dinero y corre, Dolmen Editorial, Barcelona, 2011) o la biografía que le brindó Antoni Guiral (GUIRAL, A., By Vázquez: 80 años del nacimiento de un mito, Ediciones B, Barcelona, 2010). 



Les animo a que se dejen caer por la cartelera o, cuanto menos, a abrir alguna de esas viejas historias de un tebeo que bien vale una re-visitación.  



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



http://navarrobadia.blogspot.com.es/2014/11/anacleto-de-vazquez-en-alegres.html



http://www.hola.com/noticias-de-actualidad/20-04-2015/115037



http://hoycinema.abc.es/noticias/20140708/abci-anacleto-agente-secreto-rodaje-201407072033.html

domingo, 30 de agosto de 2015

DANIEL Y EL SEÑOR



El pasado fin de semana comenzó con malos augurios para las tablas. Nos dejaba Lina Morgan, una de las grandes damas de nuestros escenarios, símbolo para toda una generación de espectadores en España y personaje entrañable. Como las desgracias nunca vienen solas, poco después se difundía la noticia del fallecimiento de Daniel Rabinovich, uno de los miembros fundadores del grupo humorístico Les Luthiers, puntales de un tipo de comedia inteligente y armonizada con el talento musical de sus integrantes, capaces de fabricarse sus propios instrumentos. Demasiada pérdida de talento en tan escaso margen para los teatros.



En un emotivo comunicado, el grupo argentino afirmó que seguiría permaneciendo unido y con el sano propósito de seguir haciendo reír, tal y como a su hermano Daniel le hubiera gustado. Ernesto Acher, antiguo puntal de Les Luthiers, afirmaba que esta sociedad es una especie de "matrimonio múltiple entre caballeros". Las complicaciones cardíacas de Daniel dejan al resto en una viudedad amarga, sentimiento que uno no asocia a los creadores de Mastropiero, quienes siempre van a ir ligados a la risa y la carcajada.



No es la primera desaparición dolorosa; rescataba Hernán Firpo el hecho de que el mítico quinteto logró sobrevivir al fallecimiento de Gerardo Masana, fundador y auténtico demiurgo de muchas de las características que convirtieron un extraño experimento en una garantía mundial en habla castellana de colgar el cartel: "no hay entradas". No obstante, aquella tragedia tuvo el parche de la juventud, de continuar un legado. La pérdida de Daniel nos plantea a sus fans la duda de si no estamos asistiendo al ocaso de uno de los mejores espectáculos posibles, las últimas páginas de un libro que hemos devorado hasta desgastar sus páginas.       


Ello tampoco debe llevarnos a ser agoreros. Cualquier alineación que incluya los nombres de Carlos Núñez Cortés, Marcos Mundstock, Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Tato Turano y Martín O´Connor es garantía de éxito. No se trata de decir, ni mucho menos, que estos trovadores están acabados. Lo que pasa es que la desaparición de Daniel nos ha recordado que el camino tiene un final, que habrá un día en el que nos quedarán las grabaciones, audios y DVDs conmemorativos, pero no habrá nuevas actuaciones. También llegará la época en que no podamos esperar un estreno de Woody Allen o una nueva gira de Lina con sus espectáculos. Eso debería hacer que valorásemos más estas cosas. 



Nobleza obliga y la muerte suele honrar y embellecer los recuerdos, sin embargo, no es descabellado, como algunos medios y público han recordado, afirmar que el señor Rabinovich ha sido uno de los Luthiers más simpáticos. Ya fuera con su barba al completo o su muy reconocible bigote, su contagiosa sonrisa le acompañó representando al citado Daniel en una operística parodia con raíces bíblicas, en la que el afligido defensor de la ciudad reprocha a su dios haberles dejado en la estacada ante los filisteos: "¿Qué te pasa, viejo?".  



No recuerdo con exactitud el motivo (alguna boludez, seguro) por el que no aproveché la oportunidad de verlos en acción en directo cuando vinieron a Córdoba. Concretamente, Daniel hizo la apertura del espectáculo, con la delirante canción de noche de bodas, hipérbole de Las mil y unas noches, un difícil monólogo bajo ritmos orientales que causó un gran impactó entre los afortunados presentes. Pasados los años, no recuerdo el compromiso u obligación ineludible que me hizo no estar aquel día en el Gran Teatro. Lo que no olvidaré jamás es que me perdí a Daniel y al resto de Les Luthiers, eso no se me irá nunca de la cabeza, porque no todos los días se puede ver a Maradona y Messi en la cancha. 




Quedan los recuerdos de una era no soñada donde la música clásica y la etiqueta se amasaron con eclecticismo al sentido del humor, una mezcla difícil de conseguir y aún más de superar. La payada de la vaca o La hermosa y graciosa moza son algunos de los ejemplos que podríamos dar de ello, también el dueto de Marcos y Daniel para representar a dos delirantes comentaristas de radio que entrevistaban al resto, convertidos en el grupo británico London Inspection. 



Nos señalaba el añorado Labordeta que, mientras nos quedasen Los Simpson o las letras de Sabina, aún quedaba una rendija de esperanza. Ahora, empezamos a quedarnos huérfanos de otro de nuestros tótems, de esos hacedores de partituras hilarantes que no dudaban en burlarse de ellos mismos y su indiosincrasia: "A los argentinos se nos tacha de soberbios, aunque no es del todo justo. A veces, nos creemos los mejores de toda América Latina. Otras, los mejores del mundo". O aquella de cuando sus antepasados vieron cómo se fundaba el Río de la Plata: "Che, qué macana, quedamos segundos". 



Bien harían en la querida Argentina en cuidar a los Luthiers que nos quedan como un tesoro nacional, porque lo son, los custodios de algunas de las más lindas risas que nos han arrancado. 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:


http://www.diarioveloz.com/notas/148512-murio-daniel-rabinovich-integrante-les-luthiers-una-larga-enfermedad



http://personajes.lanacion.com.ar/1821043-la-vida-de-daniel-rabinovich-en-imagenes



http://personajes.lanacion.com.ar/1821043-la-vida-de-daniel-rabinovich-en-imagenes



ENLACES DE INTERÉS:



http://www.clarin.com/extrashow/teatro/rabinovich-ultimo-acto-artista-enorme_0_1417058649.html